viernes, 27 de enero de 2023

Libros


 

Supongo que es algo común a todos aquellos que tenemos cierta querencia por los libros. Acumulamos títulos en las estanterías, en la mesilla de noche y en el baño; hacemos listas a principios de año con las novelas, los ensayos y los libros de autoayuda que queremos leer; visitamos bibliotecas y somos incapaces de salir por la puerta sin algún préstamo y si entramos en una librería o en una tienda de segunda mano siempre aparece algún billete para gastar, aunque sepamos que tenemos una gran pila de libros por leer en casa.


Así me pasa a mi, y cada año la pila de libros por leer se hace más grande. Comencé el 2023 prometiéndome reducir las compras hasta equilibrar un poco la balanza entre los que leo y los que compro, pero al ir a nuestra librería de confianza a recoger las lecturas del segundo trimestre no pude resistirme a comprar también esta hermosa edición de la poesía completa de Kavafis traducida al gallego.

Y por si fuera poco, de la biblioteca saqué la primera novela de Brenda Navarro, Casas vacías, que espero que resulte igual de impactante que Ceniza en la boca, de la que os hablé hace unos días en este mismo blog (si, el famoso blog que Facebook insiste en mantener bloqueado).

Y así van pasando los días, entre los libros que no leo y los libros que me gustaría leer. Mañana o pasado volveré a comprar algún libro o a sentir que esa novedad que veo en las estanterías de la biblioteca tiene preferencia sobre las decenas de libros que tengo en casa. 

Y mientras tanto iré apurando la lectura de Madame Bovary e intentaré acabar de una vez Sapiens. No hay tiempo para mucho más. 




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