Somos gotas incompletas que buscan su sitio en la inmensidad del universo. Somos navegantes, viajeros en destinos aleatorios, constructores de sueños persiguiendo verdades sin esperanza. Somos el camino que va desde el amanecer hasta el ocaso, somos, tal vez, una milésima de segundo en la noche eterna del infinito. Somos simplemente lo que podamos llegar a ser, somos incluso lo inesperado, lo absurdo y lo irreal que a veces tenemos que inventarnos para poder continuar. Somos la alegría de los otros, y su desgracia, su castigo y su fortuna. Somos lo que vemos reflejado el los ojos de la persona amada. Somos lo que otros ven en nosotros, las fortalezas de las que nos hablan, las virtudes que no nos creemos. Somos vísceras y sangre, latidos, fuerza e impulsos nerviosos. Somos carne y hueso, fragilidad y abandono. Somos magia, pura energía, transcendencia. Somos lo más grande de la creación, unión perfecta de materia y pensamiento y sin embargo no somos más que minúsculas gotas en un océano de incontables azares.

No hay comentarios:
Publicar un comentario