Sin
casi enterarnos la vida se nos ha echado encima, cargando de años
nuestros bolsillos y vaciando de propósitos nuestros días. El
tiempo no perdona y afortunadamente para los poetas nada es para
siempre, y mucho menos este humilde blog, que no he sabido adaptar a
los nuevos tiempos que requieren inmediatez y ligereza. Poca gente se
atreve a leer algo que tenga más de 180 carácteres (no digamos
palabras) y menos si el mensaje no va acompañado de una imagen o un
video. Estamos desfasados. Mar de Beaufort y yo estamos un poco
envejecidos, anacrónicos tal vez. Hay que renovarse, comenzar nuevas
singladuras que nos acerquen a otros puertos. Vamos a cerrar por
jubilación y abandonar los mares de la literatura, que tan pocas
alegrías nos han dado. Dejaremos esto de las letras para las
escritoras y publicistas.
Pero
vamos a hacerlo con calma, en un año más o menos.
Por
eso, aprovechando que estás aquí, permíteme que mientras recojo
mis bártulos y hago el petate te vaya contanto alguna historia. Puede que incluso alguna te resulte interesante y decidas compartirla o hacerte seguidor de este blog.
Ya
sabes, para pasar un poco el rato antes de cerrar.
21 Las rosas
23 Licuefacción
26 A Boneca (I)
35 Os porcos.
38 Efectos secundarios (II)
39 Efectos secundarios (I)
40 Chabasqueira
41 Os dous corvos.
42 Forza Solar
43 O home tirado
44 +IVA
45 O día da Patroa
46 Álora, la bien cercada.
39 Efectos secundarios (I)
40 Chabasqueira
41 Os dous corvos.
42 Forza Solar
43 O home tirado
44 +IVA
45 O día da Patroa
46 Álora, la bien cercada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario