Las cien primeras fueron en abril del 2012, las doscientas primeras en enero del 2020 y ahora llegan las trescientas primeras!
No podemos negar que llegamos aquí por casualidad, que hace un año yo andaba a otra cosa y el blog estaba sin actividad, y sin muchas ganas de volver a activarlo pero comenzamos el 2023 con ganas y aquí estamos, con una buena racha de publicaciones y con un ritmo de publicaciones que nunca he tenido.
¿Qué decir que no hayáis leído ya? Mi falta de constancia es de sobra conocida y de nada serviría ahora empezar a proyectar nuevos rumbos o intentar hacer cambios que no se mantendrán en el tiempo.
Son días complicados, buscando un nuevo equilibrio, ritmos distintos que nos hagan avanzar. Y tal vez, aprovechando que todas las historias que estaban a medio escribir están ya publicadas y que 300 es una buena cifra, sea esta entrada la perfecta para acabar.
Me preguntaba en el año 2018 ¿cómo cerrar un blog? En aquella entrada me daba un plazo de un año para escribir 46 relatos y cerrar la puerta al salir.
Y no os negaré que sería muy efectista dejarlo como una novela que leí una vez (y he olvidado) en la que la narración se interrumpía de manera abrupta en medio de una frase y así acababa.
No está mal, eh?
No es mala idea dar por finalizado este blog con una simple palabra, sin tanta explicación y sin pensarlo demasiado. Total, todo lo que tengo que deciros es

¿100 más?
ResponderEliminar¿Tú que opinas Pascual? ¿Seguiremos un poco más entonces? Soy un mar de dudas!!
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