martes, 28 de marzo de 2023

Lecturas innecesarias (I)

 


He dudado mucho si escribir sobre los libros que no me gustan, que no me convencen o que simplemente son malos, ya sea porque están mal escritos o porque la trama o los personajes no están logrados. 

En este canal (perdón, influencia de los influencers de twich y de Youtube), en este blog tenemos ya cierto nivel de veteranía en esto de las lecturas y los libros y conocemos perfectamente la diferencia entre la literatura y el negocio editorial. Obviamente, a veces están relacionados, e incluso hay algunas editoriales en las coinciden los dos conceptos, pero la verdad es que no siempre van unidos. Ya hablaré en otro lugar sobre este tema. 

Lo que quiero comentar ahora es que tenía dudas sobre si debía compartir con vosotras aquellas lecturas que por algún motivo no me han resultado satisfactorias. Una historia que no se sostiene, personajes no logrados, estilo simple y sin encanto. A veces ni siquiera podemos explicar el motivo por el que una novela no llega a conmovernos, o no cumple las expectativas creadas. 

El caso es que decidí hablar de esos libros, pero sin nombrarlos. Ni el título ni a la autora o autor. Quizá alguna lectora pueda reconocerlos por algún detalle, alguna referencia argumental o un personaje que resulta familiar. Sé, como todos sabemos, que puedo expresar mi opinión sobre lo que leo, sobre todo si se trata de obras literarias a las que les dediqué unas cuantas horas de mi limitado (y cada vez más escaso) tiempo. Pero también sé que la persona que escribe un libro, cualquier tipo de libro, le dedica mucho tiempo, mucho esfuerzo y a veces muchas renunciar para contar algo que siente que tiene la necesidad de contar, aunque a veces no fuese en absoluto necesario para el resto de la humanidad.

Dicho esto, contaré que la primera novela innecesaria de este año es una novela negra que pretende seguir el ya manido formato de pareja de policías con una relación que fluctúa entre el compañerismo y el amor mientras investigan un caso. Creo que se trata de una saga de la que ya hay alguna novela anterior y a la que seguramente seguirán otras. Son numerosas las referencias a acontecimientos ocurridos en el pasado, y la relación entre la dupla de protagonista parece que va a avanzar pero no avanza. Típico, por otra parte, de las series americanas de crimen y investigación. 

El resto de la novela responde a los esquemas típicos de este tipo de literatura. Un jefe común, algunos colaboradores, antiguos conocidos que hacen un favor porque deben favores anteriores a alguno de los protagonistas, el asesino (o asesinos) acaba siendo el que sospechamos desde el principio y que es amigo de la policía y las inevitables pinceladas sobre la vida diaria de los investigadores, y de la ciudad entera. 

Obviamente, no critico el formato ni el uso de los recursos típicos del género. Al fin y al cabo, si lees una novela negra esperas encontrarte algo así, pero en este caso en la novela parece faltar algo, algunas cosas suceden con demasiada rapidez mientras que otras llegan a resultar cansinas y repetitivas; algunos hilos argumentales no son nada creíbles y no tienen lógica y los personajes no llegan a tener profundidad, resultando más atractivo algún personaje secundario que los principales; lo que hace el asesino resulta extraño y a veces confuso, como si no estuviese clara de todo su personalidad.

En definitiva, la primera novela innecesaria del año parece aún un borrador poco trabajado. Supongo que había prisa para mantener el ritmo de publicación de la editorial, o tal vez vaya a adaptarse al cine o servir de argumento para alguna serie. 

Y aún así puede que le dea otra oportunidad y lea alguna de las novelas anteriores y así poder escribir una reseña y poder anexar una fotografía de la portada, que mola cantidad!


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