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sábado, 27 de enero de 2024

Nosotros. Yevgueni Zamiatin



 Precursora.

Como suele suceder, cuando más leo más patentes se hacen mis lagunas literarias. Cierto que se trata de un tipo narrativo, la distopía, que suele tener más relevancia en las adaptaciones cinematográficas que en el mundo literario (ya sabéis, esas gentes que marcan unha diferencia clara entre escritores y escritoras, a secas, y “escritores de”) y que no podemos conocer a todos los autores relevantes, pero es que en esta novela de Yevgueni Zamiatin está la temática y el estilo que se repetirán a lo largo de los años en las obras de Huxley, Orwell, Atwood o incluso McCarthy.

Se trata de un escritor ruso de principios de siglo que tuvo que exiliarse al triunfar las revoluciones rusas y que murió en París en la extrema pobreza. A pesar de ser ingeniero de profesión, se dedicó durante toda su vida a la literatura, creando revistas, obras de teatro, novelas y relatos breves. En su época gozó de reconocimiento y de prestigio, siendo reconocido como precursor tanto por Huxley como por Orwell, pero durante muchos años fué un autor olvidado, tal vez por la censura que vivió en Rusia (esta novela no se publicaría hasta 1988) o por la poca repercusión que hasta hace poco tenían las literaturas de ciencia ficción en otras lenguas que no fuesen el inglés.

El argumento de “Nosotros” se ha repetido en innumerables novelas y películas. Una sociedad en la que el individuo pierde todos sus derechos a favor de la colectividad. De hecho, en el mundo de cristal que propone Yevgueni las personas no tienen nombre sino números. Sus rutinas están totalmente programadas, sin apenas opción de cambiarlas y en todo momento están controladas por un juez supremo llamado Bienhechor, al que todos siguen y obedecen sin ningún tipo de cuestionamiento.

Obviamente, la trama se centra en el despertar de un individuo, la toma de conciencia de si mismo como algo distinto al grupo, el encuentro casual con una persona ya iniciada que obliga al protagonista a replantearse sus creencias sobre la vida y sobre la sociedad que le ha tocado vivir. D-503 descubre que fuera de los límites de la ciudad existen hombres y mujeres que non creen en el sistema y que aguardan una revolución que cambie las cosas, que despierte conciencias. Y aunque el intento de rebeldía del protagonista es descubierto y atribuído a una enfermedad que se soluciona extirpando de su cerebro aquello que le hace soñar y experimentar amor, al final siempre habrá hombres y mujeres que prefieran vivir lejos de la sociedad antes que someterse a los imperativos de un sistema en el que lo importante nunca es el individuo sino el colectivo.

Como suele ocurrir con las novelas que abren nuevos caminos, no es la calidad literaria lo que hace de esta obra un referente en la literatura de ciencia ficción. Se trata más bien de una obra fundacional, del origen de todo un género que a lo largo de los años ha evolucionado a formas cada vez más elaboradas de distopias, desde sociedades futuristas en planetas lejanos hasta pequeños reductos de seres humanos que sobreviven después de un cataclismo geológio, de una guerra o de un virús. Siempre habrá, como diría ya algunha poeta, personas que busquen la libertad y que se planteen si realmente vivimos en el mejor mundo posible.

jueves, 11 de mayo de 2023

El libro negro de las Horas. Eva Gª Sáenz de Urturi.

 


Entretenida.

Salvo que seas un crítico literario, o te creas que lo eres, lo que la mayoría buscamos al leer un libro es que nos entretenga, y esta novela lo consigue. La trama por veces consigue mantener nuestra atención, y la narración en dos planos temporales es convincente y se ajusta bastante bien el ritmo de la novela.

Incluso hay cierta gracia en la creación de los personajes, a pesar de la socorrida dupla de investigadores que últimamente están de moda en las novelas negras, sobre todo las que buscan sobre todas las cosas convertirse en películas o servir de argumento para alguna serie.

Pero no pasa de ser la historia de una venganza desmesurada ambientada en el misterioso mundo del coleccionismos de libros antiguos y únicos, por lo que a pesar de lo exótico que pueda parecernos el contexto en el que se sitúan las investigaciones, se trata de un relato mil veces contado y leído. Pero la historia está bien cerrada, y cerramos el libro pensando que no hemos perdido el tiempo y que incluso hemos podido aprender algo del mundo de los incunables y de las primeras ediciones.

El estilo es bastante neutro, pero la riqueza lingüística y el lenguaje cuidado que emplea la autora hace que su lectura sea muy agradable. Sin duda, se trata de alguien que busca escribir literatura con voz propia, y seguramente leyendo alguna otra de sus novelas descubramos que lo ha conseguido. Pero el tiempo es limitado y son tantas las novelas que me quedan por leer...

Decir, por último, que es la primera vez que leo un libro en formato electrónico. No es que me entusiasme estar leyendo en una pantalla, pero es bastante cómodo, sobre todo porque cualquier momento es aprovechable para leer un par de páginas y no tienes que estar pendiente de llevarte el libro mientras esperas en la puerta de la piscina.

Sin duda volveré a leer novelas en la pantalla, pero lo que no tengo tan claro es que vaya a ser otra novela de esta autora, pero como decía el poeta, el arte es largo y además no importa.  


martes, 25 de abril de 2023

Lecturas innecesarias (II)

 


Lo peor de todo es que me costó 20'90 euros. Y me da mucha rabia no haber comprado (todavía) ninguna novela de Annie Ernaux y haberme gastado los dineros en este libro que apesta a ideología rancia y por veces nauseabunda. 

Habla el autor la necesidad de que la juventud se comporte como salmones y luche contra la corriente imperante, contra el poder de las pantallas y la banalidad que muchas veces nos venden las redes sociales. Sostiene que los grandes poderes económicos ejercen una gran influencia sobre nuestras vidas e intentan, sobre todo, hacer negocio creando nuevas necesidades y nuevas modas. Y lo hacen muchas veces a costa de la salud de la ciudadanía, vendiendo productos basura, ocio basura y cultura basura. 

En realidad en estos aspectos tiene mucha razón, y somos muchos los que opinamos que no todo puede entrar en la dinámica del mercado. Pero es autor emplea estos argumentos para llegar siempre a la misma conclusión: es el sexo el culpable de todos los males y la solución la castidad y el sexo únicamente en el matrimonio. 

Capítulos tras capítulo intenta demostrar que todos los males actuales son por una exposición temprana a la pornografía a través de los teléfonos móviles. Obviamente, este es un tema muy serio y los recientes casos de violaciones grupales demuestran que es necesario hacer algo, pero la solución que nos ofrece el autor es siempre la misma. Acceso a los teléfonos móviles con la mayoría de edad y sexo únicamente dentro del matrimonio y con la misma pareja para toda la vida. 

Utiliza estadísticas y un par de libros que avalan sus teorías. Las tasas de suicidios y de drogodependencias son siempre mayores en las personas que se inician antes en la vida sexual y que tienen varias parejas. Llega incluso a relacionar los cánceres, los divorcios, el maltrato, las depresiones, las pérdidas de trabajo, las muertes prematuras y un sinfín de desgracias más con tener relaciones sexuales antes del matrimonio. 

Pues en el fondo todo gira en torno al matrimonio. Es a lo que deben aspirar los mozos y mozas actuales. Chicas, está bien eso de estudiar y trabajar, es innegable que supone un gran avance, dice, pero tened en cuenta que la mejor edad para tener hijos es antes de los 24 años. Está demostrado, según él, que el vínculo que vais a establecer con vuestro bebé no es igual si el parto es más tarde, y no digamos si ya llegáis a los 30!! Pero no solo eso, según las estadísticas, una mujer tiene más riesgos de padecer cáncer y otras enfermedades si retrasa su primer embarazo. Por no hablar de lo que perjudicareis al niño o niña siendo madres y trabajando pues es bien sabido que la crianza ha de ser a tiempo completo. 

Propone, en definitiva, que es necesario volver al modelo de familia de toda la vida, es que nos ha impulsado como sociedades libres y humanas y a unir de nuevo amor y sexo, como siempre ha sido. Olvida el autor que en muchas sociedades los matrimonios era más bien un contrato y que el sexo no siempre ha estado unido al amor. 

Lo más triste es que compré este libro porque leí el prólogo de Marian Rojas Estapé y me gustan mucho las charlas que imparte y el mensaje que intenta transmitir. Sin embargo, en este libro se emplean críticas y reflexiones muy acertadas sobre la sociedad actual para proponer un modelo de sociedad en el que la máxima realización del ser humano es mantenerse virgen hasta encontrar a esa persona especial con la que nos casaremos y viviremos una larga vida en matrimonio. 

En fin. 









jueves, 13 de abril de 2023

Los años. Annie Ernaux.

 


Sublime.

¿Cabe una vida en una novela? Se puede reflejar toda una experiencia vital en apenas trescientas páginas. Annie Ernaux lo consigue, y de manera magistral. Con un estilo propio y muy personal consigue hacernos partícipes de los acontecimientos más destacables de la vida de una mujer nacida durante la segunda guerra mundial, en una ciudad de provincias de Francia. Son unas cuantas fotografías las que sirven de armazón argumental para ir narrando su experiencia vital, los sentimientos que experimentaba en aquellos momentos, las esperanzas que depositaba en la vida y las decepciones que iban sufriendo.

El uso de la primera persona del plural es un acierto total. Se trata de una narración autobiográfica, pero a la vez colectiva, generacional. Los avatares históricos, los avances sociales, los cambios culturales y tecnológicos, todo le sirve a la autora para dejar constancia del paso del tiempo y de como este va moldeando la sociedad en la que le tocó vivir. La cena familiar es un leitmotiv que se repite a lo largo de las páginas y de los años, y se convierte en un indicador perfecto de cómo van cambiando las conversaciones y las costumbres en cada época. La ropa, las vacaciones, el deseo, la llegada del consumismo, la muerte de la ideología. Todo aparece como una inmensa enumeración de sensaciones y de sentimientos.

Por veces el estilo se vuelve poético, con un fuerte componente filosófico que nos hace pensar. Sentimos que ese plural nos incluye a nosotros también. Descubrimos que muchos de los sentimientos que experimenta la escritora son nuestros, nos reconocemos en algunas de las fotografías que describe, somos parte de esa sociedad que sufre desengaños políticos, que busca algo que no encuentra y acaba refugiándose en la apatía y la indiferencia para no tener que enfrentarse a una realidad que no es por la que habíamos luchado en nuestra juventud.

No había leído nada de la extensa obra de Annie Ernaux, pero es una escritora prolífica y con numerosos premios, entre ellos el Nobel de Literatura en el año 2022 y no tengo duda de que en breve habrá que leer alguna otra novela de esta autora francesa.


martes, 4 de abril de 2023

Sobre hormigas y dinosaurios. Cixin Liu

 


Entretenimiento.

Cixin Liu tuvo que disfrutar escribiendo esta novela. No me cabe duda de que al crear algunos de los personajes pensaba en personas concretas, tal vez algún líder político contemporáneo, científicos locos e individuos por el estilo. Sin duda, con esta fábula el reconocido escritor de ciencia ficción decidió hacer un ejercicio de crítica social y plantear ciertas preguntas relacionadas con el futuro de la humanidad. La imposibilidad de llegar a entendimientos entre distintas culturas, incluso sabiendo que la destrucción de una parte supondrá inevitablemente la destrucción la otra. Los peligros de los avances tecnológicos y la imposibilidad de parar una vez que se inicia una carrera armamentística.

Lo original, lo diferente más bien, es que en lugar de plantear una historia futurista apocalíptica, o incluso una obra fantástica, recurre a la fábula, en el sentido clásico del término. Son animales, y no personas, los protagonistas de la historia, en concreto dinosaurios y hormigas, que de algún modo llegan a tener conciencia de si mismos y desarrollan cada uno una cultura distinta, pero necesariamente relacionadas. No puede darse el desarrollo de una especie sin la cooperación con la otra. Y esto es así durante siglos, e incluso después de un conflicto que casi extingue a ambas civilizaciones, vuelven a cooperar hasta que los avances tecnológicos, y las rivalidades entre dos facciones de la cultura de los dinosaurios, hace que el conflicto final pueda provocar el  aniquilamiento de todo tipo de civilización.

La novela mantiene el estilo sencillo y directo de las fábulas. Frases cortas, sin demasiadas complicaciones estilísticas ni exceso de recursos literarios. La narración es bastante previsible, y la moraleja final, propia de este tipo de literatura, es clara y comprensible, y muy actual en esta época bélica en la que las amenazas sobre el uso de armamento nuclear parecen cada vez más serias.

En definitiva, un libro que se lee fácilmente y que aunque no pasará a la historia de la literatura, resulta una curiosidad en la obra de un autor que es uno de los grandes de la ciencia ficción. 


martes, 28 de marzo de 2023

Lecturas innecesarias (I)

 


He dudado mucho si escribir sobre los libros que no me gustan, que no me convencen o que simplemente son malos, ya sea porque están mal escritos o porque la trama o los personajes no están logrados. 

En este canal (perdón, influencia de los influencers de twich y de Youtube), en este blog tenemos ya cierto nivel de veteranía en esto de las lecturas y los libros y conocemos perfectamente la diferencia entre la literatura y el negocio editorial. Obviamente, a veces están relacionados, e incluso hay algunas editoriales en las coinciden los dos conceptos, pero la verdad es que no siempre van unidos. Ya hablaré en otro lugar sobre este tema. 

Lo que quiero comentar ahora es que tenía dudas sobre si debía compartir con vosotras aquellas lecturas que por algún motivo no me han resultado satisfactorias. Una historia que no se sostiene, personajes no logrados, estilo simple y sin encanto. A veces ni siquiera podemos explicar el motivo por el que una novela no llega a conmovernos, o no cumple las expectativas creadas. 

El caso es que decidí hablar de esos libros, pero sin nombrarlos. Ni el título ni a la autora o autor. Quizá alguna lectora pueda reconocerlos por algún detalle, alguna referencia argumental o un personaje que resulta familiar. Sé, como todos sabemos, que puedo expresar mi opinión sobre lo que leo, sobre todo si se trata de obras literarias a las que les dediqué unas cuantas horas de mi limitado (y cada vez más escaso) tiempo. Pero también sé que la persona que escribe un libro, cualquier tipo de libro, le dedica mucho tiempo, mucho esfuerzo y a veces muchas renunciar para contar algo que siente que tiene la necesidad de contar, aunque a veces no fuese en absoluto necesario para el resto de la humanidad.

Dicho esto, contaré que la primera novela innecesaria de este año es una novela negra que pretende seguir el ya manido formato de pareja de policías con una relación que fluctúa entre el compañerismo y el amor mientras investigan un caso. Creo que se trata de una saga de la que ya hay alguna novela anterior y a la que seguramente seguirán otras. Son numerosas las referencias a acontecimientos ocurridos en el pasado, y la relación entre la dupla de protagonista parece que va a avanzar pero no avanza. Típico, por otra parte, de las series americanas de crimen y investigación. 

El resto de la novela responde a los esquemas típicos de este tipo de literatura. Un jefe común, algunos colaboradores, antiguos conocidos que hacen un favor porque deben favores anteriores a alguno de los protagonistas, el asesino (o asesinos) acaba siendo el que sospechamos desde el principio y que es amigo de la policía y las inevitables pinceladas sobre la vida diaria de los investigadores, y de la ciudad entera. 

Obviamente, no critico el formato ni el uso de los recursos típicos del género. Al fin y al cabo, si lees una novela negra esperas encontrarte algo así, pero en este caso en la novela parece faltar algo, algunas cosas suceden con demasiada rapidez mientras que otras llegan a resultar cansinas y repetitivas; algunos hilos argumentales no son nada creíbles y no tienen lógica y los personajes no llegan a tener profundidad, resultando más atractivo algún personaje secundario que los principales; lo que hace el asesino resulta extraño y a veces confuso, como si no estuviese clara de todo su personalidad.

En definitiva, la primera novela innecesaria del año parece aún un borrador poco trabajado. Supongo que había prisa para mantener el ritmo de publicación de la editorial, o tal vez vaya a adaptarse al cine o servir de argumento para alguna serie. 

Y aún así puede que le dea otra oportunidad y lea alguna de las novelas anteriores y así poder escribir una reseña y poder anexar una fotografía de la portada, que mola cantidad!


sábado, 11 de marzo de 2023

El loro de Flaubert. Julian Barnes.

 


Exclusiva.

Sin duda gran parte del éxito de críticas que tuvo esta novela en su momento se debe a que parece una obra escrita para críticos literarios y profesionales de la literatura. No en vano, el protagonista es un especialista en la vida y obra de Flaubert que está obsesionado con saber que fue del loro disecado que el autor de Madame Bovary tuvo en su poder mientras escribía un relato corto llamado "Un corazón sencillo".Y la historia de este loro tiene su miga, sobre todo porque existen dos o tres lugares que dicen tener el verdadero loro que inspiró a Gustave a escribir su obra.

Sin duda, Julian Barnes se divirtió bastante escribiendo esta novela, sobre todo por la libertad con la que pasa de un estilo a otro, empleando sin ningún pudor un estilo más propio del ensayo para explicarnos un sinfín de anécdotas sobre el loro y sobre Flaubert, los contactos que mantuvo con sus coetáneos y las rarezas del escritor. No me extrañaría que parte de esta novela formase parte de algún tipo de tesis o trabajo universitario del autor.

A pesar de que la trama no llega a ser demasiado interesante en ningún momento, la novela está muy bien escrita y ofrece algunas reflexiones sobre la condición humana y sobre las obsesiones que a veces se apoderan de nosotros. Acompañamos al doctor Braithwaite en su búsqueda y compartimos sus inquietudes y sus vicisitudes, y por momentos llega a parecernos interesante ese halo de misterio que nos hace dudar de sus verdaderas intenciones. Acaso no hay ciertos aspectos de su personalidad que parece compartir con Flaubert; algunas taras en sus relaciones personales, sobre todo en sus relaciones con su mujer, que parecen indicar que también el protagonista es una persona de carácter complicado y a veces caprichoso.

De todos modos, el protagonista de la novela es la obra de Flaubert, ya no tanto el loro o el propio escritor, sino más bien su vida, cómo influyeron las relaciones que mantuvo con otros intelectuales y escritores de su época en su personalidad y en sus escritos. Y aquí es donde el estilo a veces algo intrincado y oscuro se adapta perfectamente a la narración. No es fácil comprender una personalidad como la de Flaubert del mismo modo que a veces no es fácil la lectura de El loro de Flaubert. Hay numerosos matices que seguramente se nos escapan, reflexiones vitales y filosóficas que hacer que esta novela requiera cierto esfuerzo intelectual por parte del lector. No se trata de una novela complicada ni con un lenguaje rebuscado o demasiado académico, pero hay algunos tramos en los que el contexto es mucho más importante que la trama y el autor, más que el protagonista, emplea páginas y páginas en describir alguna batalla o algún suceso de la época.

Y este es otro punto en el que la novela, desde mi punto de vista, no llega a ser creíble de todo. Demasiadas veces escuchamos al autor en lugar de al narrador. Tal vez por tener tantas páginas en las que no sucede nada, o por el exceso de datos históricos y académicos. Lo cierto es que el narrador no llega a convencernos, se nota cierto artificio en su discurso y esto no estaría mal si al final hubiese algo más, un descubrimiento que diese sentido a las decenas de páginas que parecen formar parte de un trabajo académico; una relación directa entre el narrador y el loro; que al final el loro fuese una cacatúa... Me esperaba algo así, la verdad.

En definitiva, El loro de Flaubert es una novela bien escrita y entretenida que hay que leer si estás interesada en la vida y obra de Flaubert y en el contexto social, cultural y político en el que vivió (la Francia de la mitad del Siglo XIX). 


lunes, 27 de febrero de 2023

Casas vacías. Brenda Navarro

 



Crudeza.

Era inevitable, después de leer Ceniza en la boca tenía que leer la primera novela de Brenda Navarro: Casas vacías. Se trata de un relato en el que vuelve a tratarse el tema de la soledad y del desarraigo, de la necesidad de volcar nuestra existencia en otra persona. En esta ocasión se trata del enfermizo sentimiento de maternidad que une a dos mujeres y el vacío que sienten cuando se truncan sus expectativas.

La narración alterna entre las dos mujeres de tal manera que al principio llegamos a pensar que habrá algún artificio literario que hará que al final se trate de la misma persona. Las dos, al fin y al cabo, sufren a causa de su maternidad y acaban teniendo una vida poco funcional debido a un mismo acontecimiento.

Se trata, de nuevo, de duras experiencias narradas de una manera cruda y sin adornos. Brenda Navarro nos enfrenta a una realidad que en algunos momentos nos parece demasiado cruel y violenta, pero que sabemos que existe. Es más, tenemos la certeza de que las mujeres de Casas vacías pueden ser nuestras vecinas, pueden vivir en nuestro barrio y podemos estar a diario coincidiendo con ellas en el supermercado o en la cola de la panadería. En el fondo, solamente nosotras mismas conocemos los tormentos y demonios que llevamos dentro.

Personas rotas y sin esperanza, obsesionadas con un deseo irrealizable, consumidas por la culpa y la certeza de que su futuro no depende de ellas. Casi nada de lo que hagan servirá para alcanzar cierta tranquilidad; no hai un camino correcto, solamente calamidades y destinos aciagos que se cumplirán inesorablemente.

Y sin embargo, ya al final del libro, parece que todo puede arreglarse, que ambas mujeres seguirán con sus vidas ásperas y crueles, pero sin el trágico final que durante toda la novela creemos intuir. O tal vez no, tal vez todo está deteminado desde el mismo momento en el que vemos claro que ambas mujeres quieren lo que no pueden tener. Pues en realidad de lo que trata Casas vacías es de la terrible sensación de vacío que nos provoca no solamente las cosas y las personas que perdemos, sino también aqullo que sabemos que no podremos tener. La impotencia que sentimos al descubrir que el mundo entero conspira contra nosotros y trata de impedirnos por todos los medios que cumplamos nuestros deseos. Y muchas veces, cuanto más se oponen los demás más resistencia ofrecemos nosotros. Nos negamos a aceptar que las cosas tengan que ser así y acabamos cruzando la linea que separa la locura de la cordura. Acabamos siendo personas normales y corrientes, con una vida más o menos organizada y lógica en todos los aspectos de nuestra vida salvo en ese que nos obsesiona de tal modo que acaba siendo el centro de nuestra existencia, la razón última por la que seguimos viviendo y llenando nuestra cabeza de planes y proyectos que no podremos llevar a cabo y que hace que nos sintamos como casas vacías.


martes, 7 de febrero de 2023

Madame Bovary. Gustave Flaubert

 


Polémica.

Algunas booktubers han dicho que Flaubert les decepcionó un poquito, que su estilo se volvía algo farragoso, que la trama era insípida e incluso hubo quien dijo, como si fuese motivo de orgullo, que no habían podido acabar de leer Madame Bovary.

Yo es que flipo mucho, la verdad. Ni soy crítico literario ni me gano la vida con la literatura. Mis lecturas son algo escasas para la edad que tengo, y sobre todo muy anárquicas y sin sentido a veces. Es más, a veces ni recuerdo ni lo que he leído, y debo confesar que como todo el mundo he leído también algo de morralla editorial.

Pero que una persona que tiene un canal sobre literatura y que se dedica a hablar de libros diga que lo de Flaubert está algo sobrevalorado pues tiene delito. Comprendo que el hecho de tener miles de seguidores puede hacernos perder el norte, situarnos en un mundo irreal, igual que le pasa a Emma Bovary con el mundo de lujo y placer al que cree tener derecho. Comprendo tambien que a cada uno le gusta un tipo de literatura, y que incluso el Gustave te puede caer mal y decidir que pasas completamente de leer a este francés. Incluso puedes pensar que los premios Planeta son literatura, y no pasa nada. Pero cuestionar la calidad literaria de Flaubert roza un poco la vil provocación o la ignorancia.

No es necesario saber que la publicación de la novela fue muy polémica, incluyendo un juicio a su autor y a su editor por considerar que la historia de esa mujer atentaba contra la moral y las costumbres de la época. Tampoco es necesario entender que con esta obra Flaubert rompió con lo que se escribía en la época e inauguró una nueva etapa en la literatura universal. Incluso podemos disfrutar de la novela sin plantearnos quien demonios nos la está contando, aunque el comienzo de la misma, con ese narrador coral en primera persona del plurarl era un hecho nunca visto en la época, y aún ahora es un recurso muy delicado que requiere una gran maestría para que quede bien. Sobre todo teniendo en cuenta que a lo largo de la novela va cambiando la voz del narrador consiguiendo que veamos la historia desde distintos puntos de vista, pero siempre focalizado de manera exhaustiva en Emma.

Madame Bovary es una de esas novelas que son imprescindibles, necesarias. El estilo de Flaubert es tan rico en matices, tan cuidado y tan genial que te puede contar lo que le venga en gana. Poco importa aquí la trama y el suspense, que haya o no haya giros inesperados, que consiga atrapar al lector. Todas esas chorradas de los talleres literarios son para los contadores de historias y los creadores de series de televisión. Gustave va de otro rollo, pura literatura que vas leyendo por el simple placer de ler, por la perfecta sucesión de párrafos, por el encadenamiento perfecto de una frase tras otra frase. Son obras literarias tan sublimes que incluso son geniales en las traducciones y que exigen, sin duda, que la persona que las traduce sea también un poco poeta, que conozca no solamente la lengua original sino también, y mucho, la lengua a la que se está traduciendo.

Madame Bovary nos cuenta la historia de una mujer atrapada en una vida que no desea, de unas aspiraciones truncadas, de una infelicidad. La grandeza de esta novela no está en las circunstancias concretas sino que, como ocurre con toda la Literatura, nos habla de arquetipos universales, de sentimientos y deseos que se repiten a lo largo de las épocas y de los lugares y que cientos de años después aún nos conmueven, aún sentimos que también nosotros somos, en algún momento de nuestras vidas, Emma deseando lo que no puede tener; o Ismael embarcado en una venganza que poco tiene que ver con el; o Phillip con sus grandes esperanzas cumplidas de un modo azaroso; o el amado Odiseo, regresando a casa tan tarde y tan perjudicado que solamente el perro lo reconoce.

En fin, no hace falta decir que es uno de esos libros que hay que leer, aunque pueda suponer un pequeño esfuerzo. Es uno de los clásicos imprescindibles que generación tras generación sigue siendo apreciado y reconocido como pura Literatura. Aunque a alguna booktuber se le haga bola y diga que no lo pilla.



lunes, 16 de enero de 2023

Ceniza en la boca. Brenda Navarro.

 


Puñetazo.

Un auténtico descubrimiento. En mi última visita a la biblioteca opté por novelas cortas y por autoras totalmente desconocidas para mi. Y acerté de pleno. Ya hablé de La Cresta de Ilión, de Cristina Rivero Garza, y ahora le toca el turno a Brenda Navarro. Curiosamente las dos son autoras mejicanas y contemporáneas, y las dos tratan, en cierto modo, el tema de las fronteras, de la inmigración y del desarraigo.

Ceniza en la boca es un auténtico puñetazo en las conciencias, una novela sublime y directa; cortante y seca como la narradora, sin concesiones de ningún tipo. Nos pone ante esa mujer con la que nos encontramos todos los días en la cola del supermercado o en la parada del autobús, nos introduce en su realidad, en sus penurias y en sus frustraciones y nos hace partícipes de la violencia a la que se ve sometida a diario.

Comprendemos que huyendo de una realidad agresiva y sin futuro acaban en un mundo que les niega el espacio. Personas que no saben ya a que lugar pertenecen, que buscan un futuro mejor, una oportunidad que pronto descubren que non les será dada. No hay posibilidad de ascender en el escalafón social, no podrán librarse nunca de la condición de “extranjero”, de verse obligados a ejercer trabajos penosos y mal remunerados.

Narración directa, rápida y concisa. La primera persona ayuda a crear un estilo fuerte y descarnado, una especie de diálogo interior en el que la protagonista va mostrándonos como se sentía en cada momento de su vida, en cada contratiempo, y va explicando las claves para entender el acontecimiento con el que comienza el libro. El suicidio de su hermano acaba pareciéndonos el final lógico para una vida llena de renuncias y de desprecios. Arrastrados por una madre que parece ausente deben enfrentarse a un ambiente hostil. Ella pudo adaptarse, huir tal vez, pero el no pudo soportarlo y saltó.

Pero además de esta lucha interior por comprender al hermano suicida, este análisis minucioso y despiadado de los motivos que le llevaron a acabar con todo, la novela va desgranando sus vidas, su infancia feliz con sus abuelos en México, su llegada a España, la experiencia escolar de él y los trabajos de ella. Hay episodios luminosos, pequeños retazos de auténtica literatura. Me parece sublime la parte en la que narra la experiencia como cuidadora interna de la adorable Laura, una anciana que desprecia a su familia y a la que finalmente le falla al no permitirle morir en su casa. O la crítica ácida a las jóvenes universitarias catalanas que pretenden defender los derechos de las inmigrantes que se dedican a la limpieza.

En realidad, Ceniza en la boca puede interpretarse como una crítica rotunda al sistema explotador en el que nos hemos convertido, a la ausencia de valores, a la falta de solidaridad, al trato que le damos a los ancianos y a la infancia, que parecen estorbarnos y que confiamos al cuidado de personas extrañas a las que explotamos sin compasión.

Y todo ello empleando un lenguaje casi coloquial, frases cortas sin apenas subordinadas y abundantes expresiones mejicanas. Diálogos que aparecen sin ningún tipo de marca que indique quién está hablando y que se mezclan con los pensamientos de la narradora.

En definitiva, son estas novelas las que me animan a leer más de su autora y me invitan a dejar de escribir.


jueves, 12 de enero de 2023

La cresta de Ilión. Cristina Rivera Garza

 



Extrañeza.

No todas las novelas tienen que contar una historia ni todas las historias tienen que seguir una trama en la que los personajes hacen cosas o viven experiencias. Hay toda una literatura basada en las experiencias obtenidas a través de estados alterados de conciencia. Las drogas, la meditación, la introspección o incluso el abuso de ciertos programas de televisión son medios de los que se han servido las escritoras y escritores a lo largo de la historia para crear algunas obras maestras.

La cresta de Ilión es una novela que tiene algo de fantástico y extraño que hace que no sera fácil clasificarla. Tiene, sin duda, múltiples lecturas, y puede interpretarse como un estudio sobre el concepto de género y sus borrosos límites actuales (líquidos, que diria el filósofo); como una reflexión sobre el deseo y sus circunstancias; como la historia de un hombre solitario que llega a sentirse un extraño enloquecido en su propio hogar, como una historia sobre desapariciones físicas y pérdidas de identidad o simplemente como un relato fantástico sobre apariciones.

Confesaré que leí la novela sin saber muy bien lo que Cristina Rivera Garza me estaba contando. Pero debo decir también que está muy bien escrita y que posee algunos giros en la trama que hace que sigamos leyendo. Sin duda tiene múltiples interpretaciones, y seguramente todas son válidas pues si algo tiene el arte es que admite distintas visiones y provoca reacciones diferentes según la época o el contexto en el que sea interpretado. Y hay siempre unas claves personales que hacen que nos conmovamos antes unas obras y que otras nos dejen indiferentes.

Ocurre a veces que al acabar una lectura necesitamos saber algo más, tenemos curiosidad, y fue esta curiosidad la que me llevó a buscar algo de información sobre esta autora mexicana y más concretamente sobre esta obra. Y así descubrí que se trata de un homenaje a otra escritora mexicana, Amparo Dávila, cuya obra está encuadrada dentro del género fantástico. De este modo, muchas de las imágenes oníricas y fantásticas que aparecen en La cresta de Ilión hacen referencia a distintos relatos de Ámparo Dávila. Son claves que seguramente harían la lectura más rica en matices, del mismo modo que los contemporáneos de Cervantes disfrutarían del Quijote de un modo más pleno de lo que podemos hacerlo ahora pues conocían muchas de las Novelas de Caballerías que menciona Don Alonso Quijano y muchas de las descripciones de las ventas, de las costumbres e incluso de algunos personajes son parodias de la vida cotidiana del siglo XVI. Igual que ahora algunos disfrutan de ciertos programas de humor que solamente se entienden si conoces el contexto al que hacen referencia.

Otra peculiaridad de esta novela es que ha sido escrita en español, traducida al inglés y a partir de esa traducción reescrita en español quince años después. La autora explica que se siente habitante de la frontera, entre dos culturas, y que las dos forman parte de su forma de pensar y de escribir. Por eso esta novela está muchas veces en terreno fronterizo y nos resulta difícil catalogarla. Por momentos pensamos que se trata de novela negra, aparecen rasgos de novela fantástica, se mezclan elementos surrealistas.

En definitiva, una novela interesante si nos gustan las novelas que dan libertad al lector para hacer interpretaciones y que exigen cierto esfuerzo de imaginación y cierta paciencia al descubrir que apenas existe una trama, pues al final de la novela sabemos tan poco de esas mujeres que no podemos decir si verdaderamente existen os son fruto de la mente alucinada del protagonista. Tal vez aquí resida el mensaje de denuncia que la autora quiere transmitir con respecto a las desapariciones de mujeres. Si nos acostumbramos a oír hablar de mujeres que desaparecen sin dejar rastro podemos acabar dudando de su existencia, podemos acabar negando no solamente el futuro que ya no tendrán, sino también el pasado que tuvieron en algún lugar.



lunes, 9 de enero de 2023

Los desposeídos. Úrsula Kroeber Le Guin.

 





Posibilidades.

Úrsula K. Le Guin es una creadora de mundos. Como si de un terrario se tratase, pone ante nuestros ojos planetas poblados por sociedades que tienen sus culturas y sus normas y somete a sus personajes a situaciones de interacción. Se trata de comprobar como se relacionarían las personas procedentes de distintas ideologías, y recurre a la ciencia ficción para poder cambiar las variantes, para introducir posibles evoluciones, transformaciones futuras, caminos que tal vez el ser humano recorra alguna vez.

En realidad en esto consiste la ciencia ficción, en crear posibilidades, en imaginar cómo será el futuro, o como habrá sido el pasado. Leer a Úrsula es adentrarte en un experimento filosófico, un ensayo sobre los temas esenciales del ser humano tratados de manera literaria. Con cada novela crea un mundo en el que los personajes nos muestran sus dudas y sus inquietudes al enfrentarse a lo desconocido, a otras realidades.

Los desposeídos es una novela distópica en la que el tema principal es la confrontación entre una sociedad individualista y capitalista y otra colectivista y anarquista. La novela, escrita en el 1974, refleja la agitación cultural e ideológica de su tiempo. En muchos aspectos, la trama se parece mucho a una historia de espías en la Guerra Fría en la que algún científico intenta pasarse al otro bando. Aquí, en lugar de países o de bloques hay planetas que a pesar de su origen común se organizan de manera muy distinta. Viven con la creencia estar en el mejor de los mundos posibles, y lo que hace la autora es darnos las claves para entender que en realidad las dos sociedades tienen sus puntos positivos y sus zonas oscuras.

Se trata, como casi todo lo que escribe, de una obra que te hace pensar. Cada párrafo encierra la semilla de alguna idea, una simple anécdota puede hacernos divagar y perder el hilo de la historia. Sus mundos son ricos en matices, no solamente en descripciones físicas sino también en datos sociológicos e históricos. Los personajes suelen estar dotados de profundidad y en la mayoría de los casos asistimos a algún tipo de evolución, de descubrimiento que hace que también el lector cambie su punto de vista inicial.

En Los desposeídos Shevek viaja al planeta Urras con la esperanza de que allí podrá desarrollar plenamente su teoría sobre el viajes a velocidades superiores a la luz. En Anarres, a pesar de existir libertad total siente que la propia estructura ideológica impone límites que seguramente no existen en el planeta vecino. Sin embargo descubre que también allí desean apropiarse de sus conocimientos para obtener ventaja sobre las otras civilizaciones. Shevek es una especie de Prometeo del futuro, quiere que sus descubrimientos beneficien a la humanidad entera y que no sirvan para privilegiar a unos sobre otros. Un hombre que pudiendo tenerlo todo decide regresar a su hogar con las manos vacías, pero con la convicción de haber obrado de acuerdo con sus ideales.