(V)
Casi sin darse cuenta había pasado el tiempo. Ahora era el el que tendría que volver a la zona de Reposo. Les quedaba el consuelo de saber que al final habrían envejecido lo mismo. Sabían que cómo mínimo les tocaría otra POM, pero no podían asegurar que volviesen a coincidir al mismo tiempo. Los turnos estaban establecidos desde antes de partir, pero también estaba previstos cambios debidos a contratiempos. Podían darse accidentes que obligaran a alguien a volver a su letargo antes de tiempo, o incluso podía haber alguna baja que fuese necesario cubrir.
Esta puede ser nuestra última semana juntos, le dijo ella. Después ya no tendremos tiempo para estar solos. Será como vernos todos los días, pero siempre como si asistiésemos a un gran evento. Por eso aquellos últimos días quisieron hacer acopio de recuerdos hermosos. El la llevó a recorrer la zona de exclusas, donde había grandes zonas donde los propulsores hacían vibrar el aire a su alrededor, formando destellos que parecían fuegos artificiales. Tal vez, el planeta al que lleguemos tenga un campo magnético similar al de la tierra y se formen auroras boreales. Para la despedida escogieron los ventanales de los hangares de carga.
Al despedirse ella le dijo que dentro de un año le estaría esperando allí mismo, al lado de los ventanales enfrente de los que habían pasado tantas horas en los últimos meses. Se despidieron con un beso.
Fue la última vez que se vieron. La Supervisora Jefa Cairme les explicó que los médicos habían detectado ciertas anomalías que aconsejaban suspender las Reuniones Anuales. El proceso de aletargamiento y despertar no era tan inocuo como las pruebas realizadas indicaban. Lamentaba tener que comunicarles que ellos no volverían a pasar por la fase del letargo, y los que ahora estaban en la fase de letargo no serían despertados hasta alcanzar su destino.
-Será nuestra descendencia la que tenga que explicarles a nuestros familiares y amigos la vida que hemos tenido.

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