Por algunos pequeños vicios que no vienen al caso sigo de vez en cuando las retransmisiones de algunos twicheros, y en todos ellos, cada cierto tiempo, se repite la misma reflexión: hacer cambios en el programa. Anuncian en el título que uno de los aspectos que van a tratar son cambios importantes y hablan de reflexiones, de necesidades de cambio y de las sugerencias que reciben de sus seguidores, y deciden hacer cambios para mejorar la calidad del producto que ofrecen (que llaman stream) y beneficiar así a toda la comunidad.
Los cambios pueden consistir en variar la hora de emisión, el tipo de contenido que ofrecen, participar en promociones de juegos distintos de los que juegan habitualmente o simplemente anunciar que tienen una nueva cámara o un nuevo micrófono. Todo, como digo, para su comunidad. Y es que lo que tienen claro todos estos nuevos comunicadores es que tienen que tratar bien a su comunidad, que cuando hablan están hablando para alguien y que tal vez un mínimo gesto puede hacer que pierdan o ganen seguidores.
Antes las comunidades eran estables y fieles, muy duraderas, pero ahora, con las nuevas redes sociales y su dinamismo, todo cambia demasiado rápido. Siempre hay una nueva red social que se adapta mejor a lo que buscamos y los creadores de contenido, que así se hacen llamar muchos de ellos, tienen que estar atentos a estos cambios para no quedarse fuera.
Lo bueno, y asombroso, es que el número de potenciales seguidores es inmenso. Hay seguidores para todo tipo de canales y de páginas especializadas. No solamente son los aficionados a los videojuegos, sino que cada vez hay más gente haciendo cosas muy variadas. Desde vídeos sobre hacer puzzles hasta clases en directo de música o de repostería. Y todos tienen a su comunidad de seguidores.
Sin duda, algo se mueve en internet y genera mucho dinero cuando hay personas que viven de esto de ser creadores de contenidos. A veces creo que van saltando de un lugar a otro, que tienen que posicionarse en cada una de las redes sociales para seguir dedicándose a eso de tener una comunidad que te sigue y te apoya hagas lo que hagas. Pues en el fondo se trata de eso, de personas que poco a poco van creando un grupo que les sigue y que se interesa por ellos.
Tal vez se trata de una democratización de la popularidad. Antes tenía que dedicarte a la música o al cine, o salir en la televisión o en las revistas del corazón para ser popular. Ahora han surgido nuevos modelos de popularidad, jóvenes que empezaron haciendo vídeos en Youtube ahora son una marca, un producto que resulta muy atractivo para anunciantes y empresas ya que detrás de ese producto no hay nada tangible, solo seguidores fieles y convencidos, y por lo tanto posibles consumidores de lo que el líder de la comunidad tenga a bien promocionar.

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