Volaron rápidas las nubes y aunque algún día estuvimos solos llegan ya los días de las risas y los sueños.
Volaron las últimas aves invernales buscando nuevos verdes tras el deshielo,
desaparecieron en las atlánticas borrascas
los pesados restos de la dura travesía,
miedo y duda
rabia y desesperación
tristeza, agonía, abandono
Y al final todo es nada
y tendremos que volver a inventarnos.
Y de las soledades de otro tiempo brotará la compañía
y las palabras no escuchadas serán mil semillas
volando a través de los días que nos queden por vivir.
Pasarán de nuevo los amarillos de febrero y los verdes de abril
el rojo y el silbido seco del verano
los mil marrones del otoño
pero hay flores que solamente brotan una vez
amor
y cada noche daré las gracias por haberlas visto crecer a tu lado.

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