Polémica.
Algunas booktubers han dicho que Flaubert les decepcionó un poquito, que su estilo se volvía algo farragoso, que la trama era insípida e incluso hubo quien dijo, como si fuese motivo de orgullo, que no habían podido acabar de leer Madame Bovary.
Yo es que flipo mucho, la verdad. Ni soy crítico literario ni me gano la vida con la literatura. Mis lecturas son algo escasas para la edad que tengo, y sobre todo muy anárquicas y sin sentido a veces. Es más, a veces ni recuerdo ni lo que he leído, y debo confesar que como todo el mundo he leído también algo de morralla editorial.
Pero que una persona que tiene un canal sobre literatura y que se dedica a hablar de libros diga que lo de Flaubert está algo sobrevalorado pues tiene delito. Comprendo que el hecho de tener miles de seguidores puede hacernos perder el norte, situarnos en un mundo irreal, igual que le pasa a Emma Bovary con el mundo de lujo y placer al que cree tener derecho. Comprendo tambien que a cada uno le gusta un tipo de literatura, y que incluso el Gustave te puede caer mal y decidir que pasas completamente de leer a este francés. Incluso puedes pensar que los premios Planeta son literatura, y no pasa nada. Pero cuestionar la calidad literaria de Flaubert roza un poco la vil provocación o la ignorancia.
No es necesario saber que la publicación de la novela fue muy polémica, incluyendo un juicio a su autor y a su editor por considerar que la historia de esa mujer atentaba contra la moral y las costumbres de la época. Tampoco es necesario entender que con esta obra Flaubert rompió con lo que se escribía en la época e inauguró una nueva etapa en la literatura universal. Incluso podemos disfrutar de la novela sin plantearnos quien demonios nos la está contando, aunque el comienzo de la misma, con ese narrador coral en primera persona del plurarl era un hecho nunca visto en la época, y aún ahora es un recurso muy delicado que requiere una gran maestría para que quede bien. Sobre todo teniendo en cuenta que a lo largo de la novela va cambiando la voz del narrador consiguiendo que veamos la historia desde distintos puntos de vista, pero siempre focalizado de manera exhaustiva en Emma.
Madame Bovary es una de esas novelas que son imprescindibles, necesarias. El estilo de Flaubert es tan rico en matices, tan cuidado y tan genial que te puede contar lo que le venga en gana. Poco importa aquí la trama y el suspense, que haya o no haya giros inesperados, que consiga atrapar al lector. Todas esas chorradas de los talleres literarios son para los contadores de historias y los creadores de series de televisión. Gustave va de otro rollo, pura literatura que vas leyendo por el simple placer de ler, por la perfecta sucesión de párrafos, por el encadenamiento perfecto de una frase tras otra frase. Son obras literarias tan sublimes que incluso son geniales en las traducciones y que exigen, sin duda, que la persona que las traduce sea también un poco poeta, que conozca no solamente la lengua original sino también, y mucho, la lengua a la que se está traduciendo.
Madame Bovary nos cuenta la historia de una mujer atrapada en una vida que no desea, de unas aspiraciones truncadas, de una infelicidad. La grandeza de esta novela no está en las circunstancias concretas sino que, como ocurre con toda la Literatura, nos habla de arquetipos universales, de sentimientos y deseos que se repiten a lo largo de las épocas y de los lugares y que cientos de años después aún nos conmueven, aún sentimos que también nosotros somos, en algún momento de nuestras vidas, Emma deseando lo que no puede tener; o Ismael embarcado en una venganza que poco tiene que ver con el; o Phillip con sus grandes esperanzas cumplidas de un modo azaroso; o el amado Odiseo, regresando a casa tan tarde y tan perjudicado que solamente el perro lo reconoce.
En fin, no hace falta decir que es uno de esos libros que hay que leer, aunque pueda suponer un pequeño esfuerzo. Es uno de los clásicos imprescindibles que generación tras generación sigue siendo apreciado y reconocido como pura Literatura. Aunque a alguna booktuber se le haga bola y diga que no lo pilla.




