domingo, 23 de abril de 2023

Abulia literaria.

 


Una de las frustraciones que han traído los últimos meses es la abulia literaria a la que poco a poco me voy resignando. 

Siempre he sido un poco abulico en general, con tendencia a la ciclotimia y demasiadas veces incapaz de disfrutar plenamente de los momentos felices. 

Pero si algo me ha acompañado siempre ha sido la lectura y mis improductivos intentos de escribir. Siempre, en cualquier época y estado mental, tuve un libro entre mis manos. Lo primero que hacía al salir de fin de semana era meter un libro en la mochila y era incapaz de ir a una biblioteca y no llevarme un libro (prestado, se entiende).

Y sin embargo, desde que estoy en esta nueva etapa de mi vida, desde este afortunado y cruel  reinicio, ya nada sabe igual. Y si bien sigo leyendo y descubriendo autoras geniales, descubro que en realidad me está dando un poco igual esto de los libros, la literatura y la escritura.

De todos modos, y ya que hoy es hoy no me queda menos que desearos un muy feliz día del libro. 


viernes, 21 de abril de 2023

Auga de criar

 


Auga mansiña que cae humildemente, devagar, como querendo acariñar as vilas e os campos. Auga que florecerá mañá, que dará vida e cores. Auga que cae como sen querer, coa única intención de ser auga.

jueves, 20 de abril de 2023

Dez anos.

 




Dez anos!!

Quen nolo ía dicir, amor.

Cómo iamos saber que o tempo pasaría tan rápido, que ás veces marcharía entre os nosos dedos como pequenas estrelas fuxidías. Cómo entender que todo sería tan sumamente complicado ás veces e outras veces tan doce e acariñador como as tardiñas na praia despois dun día de calor.

E queda todo por andar e á vez temos tanto camiñado. Quedan ás primeiras veces de tantas cousas e ao tempo hai outras tantas que xa nunca serán como a primeira vez. 

Agardemos que os corpos aguanten e nos próximos dez anos poidamos continuar camiñando ao seu lado.


miércoles, 19 de abril de 2023

Filosofías del gallinero.

 


Siempre ha sido así, y probablemente siempre será así. Incluso en sociedades colectivistas como los gallineros, donde el bienestar del grupo está por encima de individuo, hay sujetos que deciden ir por su lado, que no quieren formar parte del grupo, que se mantienen al margen. 

En cierta medida, sería más comprensible una separación tres a tres, según colores, o un cuatro dos, o incluso que mantuviesen una formación más caótica ya que, como bien sabemos, las gallinas no suelen respetar demasiado la diferencia entre zonas peatonales, calzada y serventías.  Ellas van por donde les sale de los huevos (perdón por el exabrupto, pero tampoco vamos a andar pisando idem)

Tenemos la certeza de que la gallina de la derecha se siente hastiada del grupo y busca dejar constancia de su individualidad de la manera que siempre se ha hecho. Ella va por su lado, a su bola y además cuando las otras bajan ella sube. 

Y no quiere decir que sea peor gallina que las otras (tampoco mejor). Simplemente es una polla que se ha cansado un poco de todo, que comienza a pasar de lo que piensen las demás y que, incluso a veces sobreactuando un poco, decide hacer exactamente lo contrario de lo que se espera de ella.

Y sinceramente, ¿quién no ha sido alguna vez la gallina discordante del gallinero? ¿La nota disonante en esta extraña sinfonía que es la vida en comunidad? 

Piénsenlo por un momento, y ya me contestarán cuando les parezca bien. 


martes, 18 de abril de 2023

Malus domestica


 


As flores da maceira teñen unha corola con cinco pétalos brancos, arendondeados, ás veces veteadas de vermello ou rosa e son penduculadas. Xorden agrupadas en acios de entre tres a seis unidades, das pólas novas laterais, formando corimbos. Son flores hermafroditas, con cáliz de cinco sépalos e numerosos estames amarelos. A manciñeira florece na primavera, antes da aparición anual das súas follas, e este pedúnculo floral tornarase carnoso e dará o froito, que é a mazá. De pen verde amarela, verde pálida ou vermella, soe ser suave ao tacto e brillante. A súa polpa é auguenta e doce, e contén as sementes das que poden brotar outras prantas. As mazás acostuman a madurar contra o outono.


lunes, 17 de abril de 2023

Caminos.

 


Una de mis obsesiones vitales son los caminos como metáfora de las vidas; los senderos que se bifurcan y se excluyen (recordad que debéis leer un relato de Don Jorge Luis cada semana); los tramos que recorremos y en los que a veces nos acompañan otras personas (a veces una vida entera, otras veces unas pocas jornadas). El camino que debemos recorrer, los cruces de caminos, las alternativas que muchas veces se nos presentan o lo inevitable que a veces es continuar adelante. 

Yo, como la mayoría, también fantaseo algunas noches sobre como sería mi vida si no hubiese recorrido el camino que he recorrido, si mis elecciones, cuando tuve que elegir, hubiesen sido otras, si pudiese haber mantenido a mi lado a algunas personas o simplemente si las circunstancias fuesen otras. 

Las posibilidades son casi infinitas. De haber estudiado otra cosa tal vez no tendría querencia por la literatura y me habría perdido ciertos instantes de plenitud con algunos libros entre mis manos. Seguramente no estaría escribiendo este blog, (probablemente ningún otro blog), y no tendría la necesidad de engañarme a mi mismo pensando que alguna vez escribiré algo más que un puñado de relatos inacabados. De haber seguido el impulso misionero de 3º de BUP tal vez estaría aún en algún lugar de África, y de no haberse roto algunas cosas podría haber sido oficial de la marina mercante. 

Y que decir de las personas. De haber sido capaz de mantener algunas amistades tal vez habría tenido otras conversaciones y otras experiencias, tal vez habría vislumbrado otros caminos para recorrer, otros proyectos vitales que aportasen algo distinto.

Y sin embargo tengo la impresión de que aunque cambiase el decorado y el argumento, la esencia de la obra sería la misma. Los caminos difieren y atraviesan valles y montañas distintas, pero en el fondo lo que experimentamos es lo mismo. Cada uno encuentra su felicidad de modos dispares, pero al final el sentimiento de amistad, de amor, de disfrute es muy parecido. Me conmueve un poema de Kavafis o una novela de Robertson Davies del mismo modo que a otro puede emocionarle un buen partido de tenis. El sentimiento de amor incondicional que siento por algunas personas es muy similar al que tú sentirás por otras personas y la satisfacción por el trabajo bien hecho fue siempre la misma, independientemente del trabajo realizado. 

Por eso, cuando pienso en los múltiples caminos posibles que no he recorrido siempre acabo pensando que al fin y al cabo no tiene importancia. Soy fruto de mi historia personal y de mis circunstancias, es cierto, pero también lo es que estoy en mi mejor presente posible, rodeado de buena gente y con un camino por delante que en gran medida será como yo quiera que sea. No podemos decidir el paisaje, ni las tormentas que nos esperan ni los encuentros que nos sorprenderán, pero si podemos elegir cómo y con quien caminaremos.