jueves, 12 de diciembre de 2024

El cuaderno del lector errante.


 

Pues al final me he decidido.

Como ya sabéis, soy un gran aficionado a los cuadernos y a empezar cosas que después no continúo. Por eso tengo guardados en cajones y en archivadores de cartón un montón de libretas que pretendían ser diarios de viajes, anotaciones sobre mis lecturas, esbozos de relatos. Tengo cuadernos anuales que me servían de agenda y agendas que servían de bloc de notas, pequeñas libretillas en las que anotaba los párrafos más geniales de las obras que iba leyendo y otras con anécdotas que me sucedían a mi o que me inventaba. Escribo en libretas tamaño folio un Diario desde el año 89 y tengo desde el 95 un cuaderno en el que anoto los libros comprados por un lado y los leídos por el otro. 

Soy, en definitiva, Don Cuadernos. Por eso no dudé en iniciar un nuevo cuaderno con una lista de los libros que me quedan por leer. No se trata de un registro de lo que voy leyendo (para eso ya tengo una vieja libreta), sino de la lista de esas obras que forman parte de la historia de la literatura universal y que un aspirante a Lector debe leer alguna vez.

Pero como además de cuadernos también suelo empezar otras cosas, he comenzado a escribir un nuevo blog en el que ir anotando mis avances lectores y los libros que van quedando marcados como leídos. Se trata, obviamente, de un proyecto a muy largo plazo, y es probable que para cuando lea mi último libro haya quedado obsoleto todo esto de los blogs e incluso del internet de páginas WEB que ahora conocemos, pero mientras tanto os invito a pasaros de vez en cuando por mi Cuaderno del lector errante


martes, 3 de diciembre de 2024

NaNoWriMo 2024 (y III)

 


Pues es más difícil de lo que parece, aunque lo positivo es que ahora si tengo un borrador con el que empezar a trabajar. Casi 30.000 palabras, de las que probablemente no aproveche casi nada, pero convertidas en  tramas y personajes que van dotando de estructura esta historia que quiero contar. 

Habrá que decidirlo todo, es cierto, centrarme en algunos hilos argumentales y desechar otros, pero tengo la impresión de que he avanzado. Y tengo un cierto hábito que estaría muy bien mantener. 

En definitiva, ahora toca trabajo de lápiz y papel, trazar un mapa para poder llegar a buen puerto pues otra cosa que he aprendido este mes es que soy un escritor de mapa. Necesito tener una idea clara de lo que quiero contar pues de lo contrario acaban apareciendo personajes y historias que me hacen divagar. 

Continuemos.

 



martes, 19 de noviembre de 2024

NaNoWriMo 2024 (II)

 



Esto acabará siendo un casi!

La primera semana, e incluso los primeros diez días, el ritmo estaba siendo bastante bueno. Siempre un poco por debajo de lo esperable, pero con cierta constancia que hacía que la linea ideal no se alejase demasiado de la linea real que representa la palabras que voy escribiendo. 

Pero la última semana ha sido un poco caótica, y no solamente por la disparidad en el número de palabras que consigo escribir al día, sino porque EL BORRADOR comienza a no tener mucho sentido. Antes de ponerme a escribir debería tener un poco más claro lo que quiero contar, tal vez un poco más estructurados los capítulos e incluso los personajes. 

Pero en fin, voy escribiendo un poco de esto y un poco de lo otro y al final, cuando acabe este mes, tendré que dedicar unos cuantos días a reorganizarlo todo y darle forma a lo que ahora viene siendo un conjunto caótico de historias y recuerdos que nada tienen que ver con el ya famoso barco.

Sigamos.


viernes, 8 de noviembre de 2024

NaNoWriMo 2024 (I)

 




Bueno, no voy al ritmo adecuado, pero por lo menos consigo mantener el paso. Por ahora es posible conseguirlo, aunque tendré que apretar las teclas un poco más rápido que hasta ahora. 

Pero lo bueno es que el borrador va tomando forma y comienzan a abrirse caminos inesperados, y ciertas tramas que no estaban en la idea principal pueden terminar convertidas en historias con cierto peso en la novela. 

Pero en estos primeros pasos todo son dudas. ¿Cuántos narradores contarán la historia? ¿Qué tiempo emplearemos? ¿Quien será el protagonista? ¿Pasado o presente?...

Y claro, unas cosas dependen de las otras. Según quien vaya a contar la historia deberá estar situado en el presente o en el pasado. Si una persona va recordando su propia historia encaja mejor narrar desde el presente pero si va a ser un narrador que lo sabe todo sobre los protagonistas puede ir contando la historia a medida que avanza.

En fin, entre estas dudas estoy en estos momentos iniciales. Pero en esta primera semana he escrito a diario, y eso ya es un avance. 

Sigamos. 

jueves, 31 de octubre de 2024

NanoWriMo 2024 (0)

Todos los contadores a cero. 

En unos minutos comienza el reto, y no hay borradores ni plan de trabajo. 

Tampoco diré nada sobre actualizaciones en este blog o en redes sociales, lo que tenga que ser será. 

Se trata, simplemente, de escribir unas 1667 palabras al día; mantener esa linea ascendente, y sobre todo constante, durante el mes siguiente. 

De conseguirlo, al terminar tendremos un primer borrador de esa novela que lleva tantos años intentando fluir. 




miércoles, 30 de octubre de 2024

NaNoWriMo 2024

 


Fue por casualidad que ayer me recordaron este evento en el que participé algún año, y encontrándome yo con muy poca o ninguna voluntad de hacer nada, y teniendo como tengo esta tendencia a creer en señales del destino y otras bagatelas espirituales pues aquí estoy, terminando el mes de octubre y escribiendo de nuevo sobre este acontecimiento literario que cada mes de noviembre reúne a mogollón de personas de todo el mundo con el único fin de conseguir escribir 50.000 palabras en 30 días. 

En otro tiempo, pero en este lugar, expliqué un poco en qué consistía el reto y los motivos que en el año 2020 me llevaron a anotarme. Ahora los motivos vienen a ser los mismos, pero el objetivo será completar un borrador de esa novela que lleva tanto tiempo en mi cabeza que a veces creo incluso que ya está escrita. 

Hagámoslo, y hagámoslo ya. 


jueves, 17 de octubre de 2024

Reconstrucción (III)

 


Las cosas no siempre ocurren como uno espera. Y si hace cuatro años comentaba que había comenzado la reconstrucción, y hace dos comentaba que las reformas en esta casa tenían cierta relación con mi propia transformación, ahora tengo que dejar constancia de un nuevo capítulo, una nueva fase en este vaivén de convalecencias y rehabilitaciones que voy arrastrando desde el comienzo de la década.

Tres operaciones en cuatro años puede no ser mucho para algunas personas que por desgracia tiene que pasar por quirófanos más de lo que quisieran, pero para mi, que siempre había gozado de buena salud, está siendo un poco duro. Ya no por las secuelas emocionales y anímicas que van quedando, sino porque también quedan cicatrices físicas y pequeñas taras que nos recuerdan que ya no somos jóvenes y que los cuerpos, cada vez más, necesitan tiempo para recuperarse. 

Debería ser la última, por lo menos en unos quince o veinte años, pero nadie puede asegurarlo. Al fin, non somos más que pequeñas briznas de magia y existencia en manos de las parcas que van tejiendo, sin orden ni concierto, nuestras vidas. Por eso soy muy consciente de que en los próximos años puede ocurrir cualquier cosa, y por eso mismo no voy a volver a enumerar los propósitos y proyectos para los próximos meses. ¿Para qué dejar constancia de la necesidad de ir acabando lo que está a medias? ¿A quien puede importarle si me matriculo de nuevo en la UNED, si retomo esa novela sobre un barco o si intento completar las mil lecturas que me propuse leer antes de irme?

No, ya no tiene sentido. 

Simplemente, como Sarah Connor en Terminator 2, escribo en la gastada madera de mi navío "No Fate" y de nuevo me hago a la mar.