lunes, 22 de mayo de 2023

Torto


 Traen as vidas estas cousas, épocas nas que todo parece torcerse, sacudidas que parecen tumbarnos. 


domingo, 21 de mayo de 2023

Borradores



En la bandeja de publicaciones de este blog se acumulan unos cuantos borradores. A veces son entradas casi terminadas que por algún motivo no me decido a publicar, otras son anotaciones, frases sueltas que esperan a que yo disponga del tiempo necesario para convertirlas en párrafos e incluso hay algunas entradas que simplemente tienen un título y que muchas veces ni siquiera recuerdo lo que quería contar. 

¿Cuántas cosas en nuestras vidas quedarán como borradores? ¿Cuántas veces no sucede que trazamos planes y diseñamos proyectos condenados a no pasar de simples bosquejos? Tal vez iniciar esa carrera que siempre quisimos estudiar, aprender alguna expresión artística, practicar un nuevo deporte, viajar a África... 

Hay tantos sueños como noches, y tantos afanes como personas pensantes, y no todos se cumplen, pero a veces lo importante para seguir adelante no son los hechos sino las ideaciones y las ensoñaciones que nos permiten establecer nuevos horizontes y quehaceres diarios. 

Y siempre es bueno tener borradores pendientes pues nunca sabemos cuando dispondremos del tiempo suficiente para poner en práctica y terminar lo que alguna vez nos propusimos.  






sábado, 20 de mayo de 2023

Tiempo

 



No es el tiempo lo que le da significado a nuestras vidas, sino lo que hacemos con el. Un día en el que hacemos algo nuevo es siempre un día que quedará para el recuerdo, una batalla ganada al tedio y la monotonía. Hacer cosas, no importa cuales. Dar un paseo, escribir un pequeño poema de amor, probar un nuevo juego de mesa, leer un libro o preparar una receta nueva. Mantenernos activos, en ciertas épocas de nuestra vida, es una obligación. 

Las nuevas tendencias en eso de la autorrealización nos dicen que debemos buscar la consciencia en cada cosa que hacemos, estar centrado en la tarea, en el momento. Pero algunas veces lo que buscamos es evadirnos de nosotros mismos, dejar de escucharnos y de sentirnos tan a flor de piel. A veces, descubrimos que nos sobramos un poco a nosotros mismos, que estamos un poco hastiados de esa voz interior que nos cuestiona y nos interpela, que parece estar preguntándonos continuamente porqué hemos hecho esto o aquello, por los motivos de nuestras decisiones y por las consecuencias de nuestros errores. 

Y es entonces cuando descubrimos que hacer cosas es la única salida. Ocupar nuestro tiempo en tareas que requieran toda nuestra atención, evadirnos por unas horas de la propia existencia para poder llegar al final del día con la sensación de haber llenado el tiempo, de haber vivido. 

lunes, 15 de mayo de 2023

Nociones de astronomía XIV: los amaneceres y el pozo gravitatorio

 



Como sabemos por las películas de ciencia ficción, que es la mejor opción para estar informado sobre los avances tecnológicos del momento, el pozo gravitatorio de un cuerpo celeste es algo muy chungo y a tener en cuenta cuando nos da por viajar de planeta en planeta buscando expandir los horizontes de la humanidad. Cuantas veces no habrá ocurrido que confiadamente situamos nuestro navío estelar en órbita geoestacionaria alrededor de un planeta cualquiera y al poco descubrimos que su fuerza orbital es mucho más potente de lo que suponíamos en un principio. Pues eso, amigo, es debido a que e pozo gravitatorio está haciendo de las suyas y como no te muevas pronto tu nave acabará estampándose contra el planeta.

Pues una de las características fundamentales de los pozos gravitatorios es que ejercen una gran atracción sobre los cuerpos que acaban entrando en su radio de acción o sobre aquellos que pretenden alejarse. Es necesaria una gran potencia para conseguir poner distancia, consumir muchos recursos y a veces tener la pericia necesaria para saber esquivar la zona más intensa de un pozo gravitatorio. 

Y aplicando las teorías de la astrofísica más avanzada a los aspectos más cotidianos de nuestras vidas, podemos entender claramente lo que nos pasa a muchas de nosotras todas las mañanas cuando suena el despertador (o probablemente la alarma del teléfono móvil). Nuestras camas poseen un pozo gravitatorio tan potente que nos resulta imposible alejarnos del colchón. Forcejeamos con las sábanas, empleamos frases de ánimo, buscamos puntos de sujeción que nos permitan conseguir una fuerza de tracción que compense de algún modo la enorme fuerza de atracción que ejerce sobre nuestro cuerpo el pozo gravitatorio de la cama...

Todo es en vano.

Cuando creemos que por fin podremos comenzar el día sentimos como una especie de mano imposible nos sujeta y nos impide emprender el vuelo. Ponemos los motores a tope, intentamos concentrar toda nuestra potencia en un único punto y nos lanzamos una y otra vez a buscar la velocidad de escape que nos permita levantarnos de la cama. 

Y como ocurre con el Starship de Space X, a veces lo conseguimos y otras veces no, y acabamos pasando todo el día con el cuerpo vagando por el espacio y la mente sin conseguir salir del pozo gravitatorio de la primera hora de la mañana.





jueves, 11 de mayo de 2023

El libro negro de las Horas. Eva Gª Sáenz de Urturi.

 


Entretenida.

Salvo que seas un crítico literario, o te creas que lo eres, lo que la mayoría buscamos al leer un libro es que nos entretenga, y esta novela lo consigue. La trama por veces consigue mantener nuestra atención, y la narración en dos planos temporales es convincente y se ajusta bastante bien el ritmo de la novela.

Incluso hay cierta gracia en la creación de los personajes, a pesar de la socorrida dupla de investigadores que últimamente están de moda en las novelas negras, sobre todo las que buscan sobre todas las cosas convertirse en películas o servir de argumento para alguna serie.

Pero no pasa de ser la historia de una venganza desmesurada ambientada en el misterioso mundo del coleccionismos de libros antiguos y únicos, por lo que a pesar de lo exótico que pueda parecernos el contexto en el que se sitúan las investigaciones, se trata de un relato mil veces contado y leído. Pero la historia está bien cerrada, y cerramos el libro pensando que no hemos perdido el tiempo y que incluso hemos podido aprender algo del mundo de los incunables y de las primeras ediciones.

El estilo es bastante neutro, pero la riqueza lingüística y el lenguaje cuidado que emplea la autora hace que su lectura sea muy agradable. Sin duda, se trata de alguien que busca escribir literatura con voz propia, y seguramente leyendo alguna otra de sus novelas descubramos que lo ha conseguido. Pero el tiempo es limitado y son tantas las novelas que me quedan por leer...

Decir, por último, que es la primera vez que leo un libro en formato electrónico. No es que me entusiasme estar leyendo en una pantalla, pero es bastante cómodo, sobre todo porque cualquier momento es aprovechable para leer un par de páginas y no tienes que estar pendiente de llevarte el libro mientras esperas en la puerta de la piscina.

Sin duda volveré a leer novelas en la pantalla, pero lo que no tengo tan claro es que vaya a ser otra novela de esta autora, pero como decía el poeta, el arte es largo y además no importa.  


domingo, 7 de mayo de 2023

Olvidar lo que escribo



Al igual que ocurría hace trece años, sigo teniendo la sensación de estar solo ante un monitor. Sé que hay dos o tres personas que leéis lo que escribo, y lo agradezco inmensamente, pero muchas veces siento que estoy escribiendo un diario personal en lugar de un blog que pretende ser de creación literaria.

En realidad todo es creación. Escribir, incluso un diario personal, encierra siempre un poco de ficción. Y os lo dice un tipo que lleva desde el año 88 escribiendo un Diario, además cuadernos de reflexiones varias, anotaciones de lecturas, apuntes de viajes... Cada vez que escribimos, que pretendemos describir un lugar o una vivencia estamos interpretando nuestra experiencia. Es imposible abstraerse de nuestros estados de ánimo y de nuestra forma de ver la vida. Y muchas veces, sin darnos cuenta, hacemos un trabajo de creación incluso cuando lo único que pretendemos es contar las cosas que nos pasan. 

Y como los límites son tan difusos, no tiene nada de extraño que este blog se haya teñido de aspectos autobiográficos y que de vez en cuando me repita con mis obsesiones y mis miedos, como viejos rencores que de vez en cuando vuelven a aparecer. 

Releo a veces las páginas de mis cuadernos y si algo se repite es el incumplimiento continuo e irremediable de los propósitos que de manera cíclica me voy autoimponiendo. Olvido lo que escribo con tal facilidad que descubro asombrado que las frases con las que anoto los planes para los próximos meses se repiten de manera casi literal, e intuyo que del mismo modo que pasa en los cuadernos manuscritos, también en este blog comenzarán a repetirse las entradas, sobre todo en los últimos meses en los que estoy manteniendo una constancia impropia de mi. 

Quien sabe, tal vez esta constancia sea algo positivo, un indicio claro de que algo está cambiando. Olvido lo que escribo, es cierto, pero estoy casi seguro de que entre olvido y olvido algo quedará que no hable solamente de mi mismo. Algo bonito y original que algún día valdrá la pena rescatar del propio olvido en el que ahora habito. 



miércoles, 3 de mayo de 2023

Soledades V




Buscar la belleza en los días azules

y en las nubes añil de las tardes de tormenta.

Buscar la luz en las estanterías polvorientas

de aquella vieja tienda que ya no existe.

Buscar la senda que una vez recorriste,

las risas, los gestos, los ecos de conversaciones

-promesas de amistades, amores ya olvidados-

y descubrir que algunas canciones suenan siempre diferente

aunque siempre se repitan.

Y volver un día a la serenidad de las noches de lluvia

sin que nada nos importe ya,

sin aguardar que una mano amiga nos reconforte

ni esperar una carta en el buzón.

Volver, sin pretenderlo, a buscar nuestra esencia

en ese extraño instante infinito que habita en todo lo que un día quisimos

y que irremediablemente perdimos.