Entretenimiento.
Cixin
Liu tuvo que disfrutar escribiendo
esta novela. No
me cabe duda de que al crear algunos de los personajes pensaba en
personas concretas, tal vez algún líder político contemporáneo,
científicos locos e
individuos por el estilo. Sin
duda, con esta fábula el reconocido escritor de ciencia ficción
decidió hacer un ejercicio de crítica social y plantear ciertas
preguntas relacionadas con el futuro de la humanidad. La
imposibilidad de llegar a entendimientos entre distintas culturas,
incluso sabiendo que la destrucción de una parte supondrá
inevitablemente la destrucción la otra. Los peligros de los avances
tecnológicos y la imposibilidad de parar una vez que se inicia una
carrera armamentística.
Lo
original, lo diferente más bien, es que en lugar de plantear una
historia futurista apocalíptica, o incluso una obra fantástica, recurre a la fábula, en el sentido clásico del término. Son
animales, y no personas, los protagonistas de la historia, en
concreto dinosaurios y hormigas, que de algún modo llegan a tener
conciencia de si mismos y desarrollan cada uno una cultura distinta,
pero necesariamente relacionadas. No puede darse el desarrollo de una
especie sin la cooperación con la otra. Y
esto es así durante siglos, e incluso después de un conflicto que
casi extingue a ambas civilizaciones, vuelven a cooperar hasta que
los avances tecnológicos, y las rivalidades entre dos facciones de
la cultura de los dinosaurios, hace que el conflicto final pueda provocar el aniquilamiento de todo tipo de civilización.
La
novela mantiene el estilo sencillo y directo de las fábulas. Frases
cortas, sin demasiadas complicaciones estilísticas ni exceso de
recursos literarios. La narración es bastante previsible, y la
moraleja final, propia de este tipo de literatura, es clara y
comprensible, y muy actual en esta época bélica en la que las
amenazas sobre el uso de armamento nuclear parecen cada vez más
serias.
En
definitiva, un libro que se lee fácilmente y que aunque no pasará a
la historia de la literatura, resulta una curiosidad en la obra de un
autor que es uno de los grandes de la ciencia ficción.