Celebraba
en abril del año 2012 las cien primeras entradas de este blog. Ya
entonces tenía claro que mi ritmo de creación era muy lento, pero
por aquel entonces, y teniendo en cuenta que la primera entrada es de
enero de 2010, las cuentas tampoco eran tan malas. En apenas dos años
había publicado cien "cosas". Lo verdaderamente sorprendente es haber tardado casi ocho años
en publicar otras cien.
Algo
vergonzoso, lo sé.
Diez
años tiene este sitio y solamente he podido escribir doscientas
entradas. Diré que no han sido diez años fáciles. Me dediqué a
tiempo completo a la crianza de cachorros Homo Sapiens, y eso es
complicado. Tiene nuestra especie la capacidad de absorber el tiempo y la energía como si de pequeños agujeros negros se tratase, y si a
esto añadimos un carácter inseguro y necesitado de constante
reafirmación tendréis a un padre dispuesto a cuestionarse siempre a
si mismo, dudando continuamente si el tiempo y las atenciones
dedicadas serán suficientes.
Nunca
es suficiente.
Y
hubo además oposiciones, inseguridades varias, crisis, medidas
desesperadas, cambios de enfoque, cosas
que se rompen, bilingüismo
. Lo típico de las vidas, vamos, que os voy a
contar que no sepáis...
Pero
como se pregunta y se responde eternamente Pessoa
Valeu
a pena? Tudo vale a pena
Se
a alma não é pequena.
Y ahora estoy convencido de que valdrá la pena. Me atrevo a asegurar sin ningún tipo de modestia por mi parte que la
calidad de lo que escribo ha mejorado, y espero que en un futuro siga
mejorando.
Pues
si, digámoslo ya, habrá futuro para este blog.
Revisando
algunas de las entradas descubro cierta capacidad, una suerte de
estilo propio, un talento que necesita ser pulido, es cierto, pero que está presente y que no todas las personas que publican libros poseen. Creedme, escribir no escribo mucho, pero soy un buen lector y puedo decir que algunos de los textos que podéis encontrar en este blog tienen, al menos, tanta calidad como alguna de las obras que publican las editoriales para ir creando fondo. Comienzo a creerme
lo que mi amigo Iván lleva más de veinte años diciendo, que mi
camino es la palabra y que la única forma de recorrerlo es
escribir escribir escribir.
Se
que no soy muy de fiar, que más de una vez (y de tres) he prometido
constancia y entrega, asumiendo retos que yo mismo sabía difíciles
de cumplir. Pero ahora estoy en una época en la que se juntan las
ganas de hacer cosas con la creatividad, y debo aprovechar los
vientos favorables.
No
diré como otras veces que escribiré sobre esto o lo otro, que
llegaré a un número de relatos o que simplemente hablaré de mi.
No.
No se como va a ser este sitio a partir de ahora, si tendrá
originalidad o la calidad que os merecéis, si podré llegar a
plasmar todo lo que tengo pensado, que no es mucho, la verdad. No se
si esto seguirá siendo un blog, un videoblog o una página de
Internet. Pero una cosa os digo, si tenéis un poco más de paciencia
y decidís regalarme un poco de vuestro tiempo estoy seguro que
encontrareis en este sitio algo que merezca la pena o que al menos
compense los minutos que paséis aquí.
Naveguemos
juntos durante el 2020 y alcancemos las 252.

No hay comentarios:
Publicar un comentario