martes, 9 de noviembre de 2010

Así es como me siento yo con esto del internet y las redes sociales y el facebook y el twister.



Todavía no tengo claro dónde se almacenan todos estos datos que aparecen haciendo clic, ni tampoco se de dónde saca la gente tanto tiempo para "postear" "enlazar" y mantener un perfil actualizado en la WEB. A veces tengo la impresión de que todos son amigos y que se dedican a visitarse mutuamente, a dejar un comentario aquí y un link allá. También puede ocurrir que una misma persona sea el que se comenta a si mismo, o se pone verde o se felicita por el post. Conocí a un tipo en BUP que se escribía cartas a si mismo y después las enseñaba en clase diciendo que eran de de una chica que había conocido el sábado en la disco. Pero esta es otra historia y tal vez en otro momento os la cuente.
De lo que estoy hablando ahora es de lo perdido que me siento con todas estas aplicaciones que aparecen en el blogger y el correo electrónico y que me asustan un poco. Esos mensajes del tipo "comparte tus fotos con tus amigos" o "que sepan lo que hacer en cada momento" me hacen pensar que en breve estaremos tod@s hablando con tod@s en todo momento, y en lugar de poder mantener una conversación de tú a tú con alguien tendremos que ir haciendo clic clic clic hasta encontrar un mensaje que nos diga que a fulano, mengano o zutano también le gusta esto.

viernes, 5 de noviembre de 2010

El papa saluda a Mar de Beaufort.

Queridas lectoras, vivir en uno de los centros de la cristiandad tiene estas cosas.
Estaba yo tranquilamente paseando por la ciudad cuando me encontré al papa supervisando el montaje del escenario para su actuación de mañana.
Si, ya se que los medios de comunicación dicen que llega mañana por la tarde y que habrá un móntón de policias y que cortarán no se cuantas calles...
No os lo creais, si haceis caso a los medios de comunicación harán que odiéis a los oprimidos y améis a los que os oprimen (Esto lo leí hace muchos años en una camiseta y me gustó).
Bueno, pues lo cierto es que el papa ya está en Compostela, y la verdad es que es un tipo campechano y amigo de conversar bebiendo unas tazas. Como no conocía la ciudad le indiqué unas cuantas tascas y ya sabeis como es esto, que si pago yo, que si pide otras, que si vamos a la taberna de al lado...
Si, acabamos hablando de lo que solemos hablar cuando estamos algo ebrios, los errores de juventud con los chicos del barrio, los desengaños amorosos y algo que no entendí muy bien sobre un camino espiritual...
Si, creo que de algún modo conectamos. Sin duda es un tipo acostumbrado a animar a la gente ya que cuando le conté que tenía un blog con dos seguidores me dijo que eso era estupendo, que así había empezado la asociación que él dirigía y que ahora eran legión. Ya se que no es comparable, pero me motivó para continuar escribiendo, sobre todo cuando me comentó que me queria dedicar una foto para que la colgara aquí.
Si, ya se que es una fotografía un poco extraña y de mala calidad, pero creo que pocos blogs pueden presumir de tener una dedicatoria del papa.




Por cierto, no tengo ni idea de quien es ese tipo que aparece en medio de la plaza. Supongo que estaba mirando para nosotros pues estabamos cantando y bailando el famoso "bailaches Carolina".

lunes, 25 de octubre de 2010

A lo lejos un perro solitario, extraños sonidos en el invierno boreal. Un motor rompe el silencio de la noche, voces de gente que madruga, tal vez algún borracho que no puede volver a casa. Son las seis de la mañana y de pronto descubro que Mar de Beaufort ya no es el desierto de hace unos meses. Puede parecer extraño, pero este inmenso mar de hielo se ha poblado de estrellas de mar cantarinas, y de elefantes azules y jirafas rosadas. Incluso he visto algún conejo parlanchín haciéndose pasar por humano. O era al revés?
Ya nada es lo que era, ni siquiera el tiempo parece tener la misma duración. Una tarde se convierte en el intervalo que va de una toma a otra toma y las noches son ese pequeño vestigio que nos confirma que una vez hubo otra vida. Si, en otro tiempo también teniamos la costumbre de dormir por las noches. Lo demás ha cambiado tanto que a veces no me reconozco. Y yo, tan aficionado a la rutina y al sosiego descubro que todo lo que necesitaba en la vida era un poco de acción.

viernes, 22 de octubre de 2010

Las dos bofetadas.

This may not be happening.
This may not be happening.
Además de borracho le ha dado por hablar inglés y durante diez minutos ha estado dándome la murga sobre si esto está sucediento o es simplemente delirium tremens. Por qué no te callas?, le grito mientras intento cruzar la plaza del Obradoiro esquivando a los peregrinos y a los operarios que montán el palco para la actuación de Bieito XVI. Atravesando el casco viejo me he librado temporalmente de los matones de la embajada, pero no tengo claro qué hacer ahora. Sin duda alguien ha dado el chivatazo y para evitar males mayores prefiero traerme al políglota antes de que lo interroguen los narcos. Él es que menos sabe de todo el asunto, y sin embargo sería el más perjudicado si lo atrapan. Y bastante perjudicado va el pobre. Entre el alcohol y los disparos debe estar sufriendo una especie de ataque nervioso que se manifiesta en la repetición de la misma frase varias veces, pero por qué demonios habla en inglés?
Y dónde está Raquel? Debo encontrarla antes de que lo hagan ellos.
Dónde está la calle Milagros?, le pregunto. La calle Milagros, la calle Milagros, me responde.
Si, la calle Milagros, donde vive Raquel.
Dónde vive Raquel, donde vive Raquel...
Raquel vive en la calle Milagros?
A estas alturas yo ya estoy familiarizada con esta costumbre local de reponder con preguntas por lo que decido emplear un método más contundente. Bofetada para la derecha, bofetada para la izquierda...
La calle Milagros, ostias!
No conozco a ninguna Milagros, me dice antes de ponerse a cantar una canción muy extraña.
Sin duda, debí dejar a este tipo con los dos rusos y el mejicano que quedaba con vida.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Qué hacer?


He estado ausente durante un tiempo y la historia ha avanzado sin mi.
Recupero a Hilario? Recupero al narrador encima de una moto?
Voy a tener que releer mi propio blog para saber lo que quería contar.
Esa operación puede tardar unos minutos...
desea continuar?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Regresos y llegadas.

Parece que fue ayer y sin embargo han pasado soles y alegrías; lágrimas, dolor y sangre; horas de insomnio y horas de felicidad infinita.
Parece que fue ayer y sin embargo fue hace más de dos meses. Y aunque dos meses es un verano mal contado debo decir que ha sido el verano más completo de mi vida, los días plenos de ternura, de inquietudes, de sentimiento... simplemente vida.
Y hoy que regreso quiero contaros que he visto a la persona que más quiero rompiéndose del esfuerzo, desgarrándose el pequeño cuerpo, un último empujón, y después otro, un latido lejano, un dolor inalcanzable y teñido de rojo y al final lágrimas y vida.
Si, al final la vida invadiéndolo todo, llenando de sentido los días y los caminos recorridos. Al final el nacimiento de nuestro hijo compensando el sufrimiento y los nervios y las preocupaciones. Sus ojos coloreando nuestra existencia, sus pequeñas manos descubriendo todo un mundo de novedades, la sincera expresión de su rostro, la simple alegría de su llegada...


Si, ahora lo entiendo, la felicidad era esto.

lunes, 12 de julio de 2010

Por el ventanuco!

Como la historia es larga y complicada y el tiempo escasea iré por partes. El bar de Toño tiene al fondo un pequeño almacén con un ventanuco. Si una persona apilase un par de cajas de cervezas contra la pared podría colarse por este ventanuco. Ricardo lo hizo con unos cuantos cubatas encima cuando le dijeron que su mujer venía a buscarlo, pero no le sirvió de mucho. Ese ventanuco da a un sótano en el que Toño guarda, entre otras muchas cosas, su querida moto. Esto lo sabemos nosotros y lo sabía la mujer de Ricardo, que acostumbrada como estaba a las fugas etílicas de su marido decidió tomarse un café mirando hacia el viejo portalón por el que al cabo de unos minutos salió Ricardo. Su cara al regresar al bar y descubrir a su mujer esperándolo era simular a la que se me quedó a mí cuando salí del WC. Irene tenía un sobre en una mano y una pistola encima de la mesa. De pronto escuchamos el sonido de un frenazo y de un BMW salieron dos tipos con pinta de rusos. Irene se levantó mientras guardaba el sobre y empuñaba la pistola como si fuese lo más normal del mundo. Por el ventanuco, nos gritó Toño al tirarme las llaves de la moto. Irene miró a Toño, después me miró a mí y al ver que por la acera del viejo barrio se acercaban dos tipos trajeados caminando sospechosamente detrás de Hilario decidió seguirme. Obviamente, el sonido de una Harley al arrancar no pasa desapercibido para nadie y no me extrañó ver a los mejicanos corriendo hacia nosotros en cuanto abrí el portalón. Como la cosa no tenía nada que ver conmigo supuse que mi parte en esta historia habría acabado, pero Irene no opinaba lo mismo y antes de disparar contra los mejicanos me gritó que me subiera a la moto si quería vivir. Si, ya se que es una frase de Terminator, pero ya os dicho que Irene se había pasado unas cuantas semanas viendo la tele en mi piso.