Frescura.
Supongo
que escuché hablar de Pedro Mairal en la radio o tal vez incluso
pude haber leído sobre alguno de sus libros en el suplemento
cultural de algún periódico. Pero cuando compré esta novela lo
hice sobre todo por la editorial. Tengo ya varias novelas publicadas
por Libros del Asteroide y en su mayoría son obras de gran calidad.
Los conocí por las obras de Robertson Davies (de este barbudo
canadiense tendré que hablar en algún momento ya que es uno de los
grandes) y a partir de ahí suelo prestar atención a lo que
publican. De este modo conocí a autores como Maggie O'Farrell,
William Maxwell o John Mortimer. Pero como casi siempre, me estoy
dispersando.
Volvamos
a Pedro Mairal.
Fue
con la publicación de Una noche con Sabrina Love, y sobre
todo por su adaptación al cine, cuando Pedro Mairal se convirtió en
un escritor conocido. Apuntaré esta obra en la lista de próximas
compras ya que desde hace un tiempo intento no comprar novelas sin
antes haber leído algo del autor o autora en cuestión. Demasiadas
sorpresas desagradables al dejarme llevar por reseñas literarias o
recomendaciones radiofónicas. En otro momento hablaré de lo que
compro y lo que leo, pero ahora de lo que se trata es de escribir un
poco de lo que me ha parecido esta corta novela llamada La
uruguaya y escrita por el
argentino Pedro Mairal.
Pensé
que después de la intensidad y profundidad de Onetti y de Faulkner
necesitaba algo fresco, y en la estantería de libros pendientes
estaba esta novela desde agosto del año 2019. Su lectura es rápida,
tanto por la sencillez de su trama como por su estilo ágil y fresco.
Un día en la vida de un hombre que atraviesa el río de la Plata
para poder cobrar su dinero en Uruguay sin verse sometido a las
restricciones fiscales vigentes en ese momento en Argentina. Este
dinero supone para el una libertad y una condena al mismo tiempo.
Tendrá independencia financiera durante unos meses, pero tendrá que
dedicar ese tiempo a escribir una novela por la que ya le han pagado
un generoso anticipo.
Por
eso inicia el día pensando en lo que podrá hacer, en lo que
cambiará su vida a partir de ahora con ese dinero. Sabemos que es su
mujer la que se ocupa de los gastos de la casa, sabemos que tiene un
hijo pequeño y sabemos que las cosas no van bien dentro de la
pareja. Correos privados que serán leídos, palabras que se dicen
entre sueños, reproches mutuos de falta de entusiasmo, de
desinterés...
El
objetivo principal del protagonista está claro, conseguir un dinero
que le permita respirar un poco durante unos meses. Pero ya casi al
principio sabemos que hay otra intención, una cita con una antigua
conocida, una casi infidelidad pasada que dejó la puerta abierta a
un futuro encuentro, al encuentro que se nos describe en La
Uruguaya.
Y
sin embargo, nada saldrá como se espera.
El
argumento es bastante previsible, aunque al final queda cierta
sospecha en el aire que ni el lector ni el protagonista podemos
resolver. Digamos simplemente que a partir de ese momento la vida del
hombre cambia totalmente. Nada sucede como tendría que haber
sucedido, y sin embargo al final queda una sensación agradable, como
si las cosas hubieran sucedido para bien, como si todo sucediese por
algún motivo.
No
diré nada más sobre el argumento ya que es una novela muy
recomendable y parte de su gracia está en el pequeño enredo
argumental que mantiene cierta intensidad hasta el final.
En
cuanto al resto decir que utiliza la narración en primera persona de
una manera brillante. El protagonista, situado en un futuro
indeterminado, narra todo lo acontecido durante ese día, aportando
los motivos y las razones que le llevaron a actuar de aquel modo, y
en algún momento incluso adelantando las consecuencias de sus actos.
Las frases cortas y un estilo directo y sin demasiadas florituras
hacen que la narración fluya, que nos interesen los avatares de ese
día. Todo lo que sucede está siempre centrado en el protagonista y
en el momento que se narra. No se nos anticipa nada de lo que va a
suceder aunque tanto el que narra como la destinataria del relato
saben como acaba la historia y las repercusiones que aquel día tuvo
sobre sus vidas.
La
uruguaya es un intento de explicación. No son los hechos, sino las
motivaciones, lo que tiene realmente importancia. El protagonista no
pretende justificarse, no busca el perdón ni quiere que las cosas
vuelvan a ser como antes. Simplemente expone las circunstancias y los
azares que le llevaron a actuar de una manera determinada. Es, tal
vez, un sentimiento universal, una tendencia de algunos seres que
saben que el camino que están recorriendo no lleva a ningún lugar,
pero que no pueden evitar recorrerlo. Una vez que ven que hay un
sendero tienen que seguirlo aunque sepan que no es hacia donde
quieren ir. Siempre hay algo que nos impulsa a seguir caminando.
El
protagonista sabe que ese día puede cambiarlo todo, que las cosas
pueden mejorar y que puede ser el comienzo de una nueva vida. Pero
decide cambiar los planes, aprovechar la ocasión, recorrer un
sendero que no aportará nada que pueda perdurar. Un placer efímero,
o ni siquiera eso...
Por
último está el juego literario que tanto me gusta. El protagonista
es un escritor al que le pagan un anticipo por escribir una novela.
La ficción se convierte en realidad cuando sospechamos que el libro
que tenemos entre las manos es en realidad esa novela que el
personaje ha podido concluir.
Bueno, creo que me ha convencido lo de "Por último está el juego literario que tanto me gusta". El resto del párrafo es intrigante ya que tengo curiosidad por como desarrolla el tema en la narrativa.
ResponderEliminarPascual, como buenos aficionados a la ciencia ficción sabemos que siempre hay otros universos paralelos en los que la ficción y la realidad se entrecruza y a veces incluso crea otros mundos. Pero en este caso debe ser el propio lector el que llegue a esa conclusión, o no...
EliminarUn saludo y como siempre muchas gracias por pasarte y por comentar.
Hace unas pocas semanas que leí este magnífico libro. ¡Un millón de gracias por la recomendación!
ResponderEliminarMe alegro un montón.
EliminarMuchas gracias por pasarte y anotarlo por aquí.
Un saludo Pascual.