sábado, 3 de junio de 2023

Edelmiro el gorras

 



Si había algo que de verdad disfrutaba Edelmiro Sánchez eran los meses de verano. Los últimos días de mayo comenzaba a sentir un hormigueo en el cuerpo que le anunciaba que llegaban los días de sol y calorcillo, y el día 1 de junio, sin falta, se calaba la gorra de los viajes a la playa y ya no se la sacaba hasta el 30 de septiembre. 

Nadie en el pueblo sabía cuando había comenzado aquella costumbre, pero era  conocido por todo el mundo como Edelmiro el gorras. Decían algunos que se trataba de la misma gorra, pero los que llevábamos años jugando con el la partida de los sábados sabíamos que aunque siempre eran del mismo color crema, pertenecían a distintos lugares: Tenerife, Mallorca, Cancún, Albufeira, Málaga, Lanzarote... Sin duda recuerdos de vacaciones pasadas, típicos viajes de una semana comiendo, bebiendo y durmiendo en hoteles de todo incluido. Tal vez era el recuerdo de aquellos días de descanso total lo que hacía que Edelmiro relacionase las gorra con el placer, y que los que lo conocíamos un poco supiésemos cómo le cambiaba el rostro cuando llevaba una de aquellas gorras puesta. 

Y durante los meses del verano no había un solo momento en el que no llevase una de aquellas gorras. Durante la procesión del Carmen, en la sesión vermut, en las verbenas nocturnas, cuando salía a pasear con los perros, cuando llevaba a los nietos a la playa, en el mercado, en la frutería y por supuesto, cuando jugaba la partida con nosotros.

Y tal vez fue durante una de estas partidas cuando alguno de nosotros mencionó el tema y le preguntó por sus viajes y por los lugares que más le había gustado. Edelmiro nos miró sorprendido, como si no comprendiese a que nos referíamos, y cuando le señalamos la gorra no pudo contener una sonrisa al confesarnos que en realidad no había visitado ninguno de aquellos lugares, pero que desde hacía unos años, justo al llegar finales de mayo, recibía en su casa un paquete, sin ninguna nota y sin remitente, y que contenía siempre una gorra igual a la que tenía puesta en aquel momento. 

- Es como si alguien quisiera advertirme que comenzaba el verano - nos dijo.

- Y nunca te has planteado viajar a ese destino - Le preguntó uno de nosotros.

- La verdad es que no - nos confesó - pero este año me tocaría ir a Lanzarote...

Y solamente hizo falta eso para que decidiésemos irnos de viaje a la semana siguiente. 



viernes, 2 de junio de 2023

Sol de junio.

 


Algo tiene el sol del mes de junio que nos impulsa a emprender viajes nuevos y silbar viejas melodías. 


jueves, 1 de junio de 2023

Soledades VI

 

Ecos de pasos cansados resonaban en las viejas piedras

y los jóvenes pensaban que ya lo sabían todo, 

que nunca llegarían al final del camino.

Bordeábamos la vida y, ignorantes de su belleza,

las flores iban dejando su fragancia a nuestro paso

y fuimos reyes

y descubridores de tierras extrañas

y locos inventores del amor y de la lluvia. 

Descansamos, 

aprendimos a descansar en los bancos

o a la sombra de los pinos

y cada día era una aventura

y cada noche manteníamos una cruel batalla

a pluma y tinta contra la página en blanco.

Nuestra era siempre la última palabra,

el verso que lo decía todo

y la novela experimental que no nos decía nada. 

Y suyos eran los ojos que nunca nos miraban.


miércoles, 31 de mayo de 2023

Mayo 2023 (Recapitulación V)

 


Podría contaros que simplemente se trata de hacer un descanso para tomar impulso y que a partir de ahora todo irá sobre ruedas, que volverá la rutina de una entrada diaria, de fotos absurdas y de versos sueltos susurrados por el viento. 

Podría explicaros que la vida es como atravesar una cordillera, a veces nos toca apretar los dientes subiendo por lugares escarpados y otras veces descendemos plácidamente por los verdes valles. Duras jornadas en soledad y algunos momentos de descanso en la amable compañía de los demás. 

Pero al fin, quien soy yo para hablaros de la vida. 

El mes de mayo ha pasado sin avances y sin sobresaltos. Huele a verano y a fiestas; a playas y verdes sendas acompañando a los ríos. Y quien querrá escribir con esta pereza que nos da el fin de curso y el fin de la primavera?

Y lo peor es haber leído dos o tres novelas de esas que te hacen descubrir de nuevo por qué amamos la Literatura (intentaré hablaros de ellas más adelante), y comprobar las distancia que existe entre lo que nosotros escribimos y lo que escriben los que realmente escriben. La historia de siempre, la certeza de que todo arte es cuestión de práctica, pero non tenemos ni ganas ni tiempo para practicar.

Días que pasan y días que vuelan. Y así, casi sin darnos cuenta vamos mediando la cuenta de este año en el que cambiamos de década. Pero eso será en el ecuador del verano y por ahora ni siquiera lo hemos empezado. 


martes, 30 de mayo de 2023

De pronto

 


Y de pronto un día de lluvia todo vuelve a encajar y recordamos quienes somos, las luchas que abanderamos y las batallas que jamás pudimos vencer. 

De pronto un día descubrimos que la lluvia ya no es tan intensa y que hay abismos en los que no nos podemos permitir caer. Recorremos en silencio la madrugada, recontando como náufragos solitarios las olas del mar de la desesperanza. 

Y sin embargo de pronto un día rozamos con la punta de los dedos la felicidad, y la comunión de los cuerpos vuelve a ser plena, y el infinito existe y se condensa en un suspiro, en un pequeño instante de frenesí y cariño. Vuelve la mágia de los abrazos y la intensidad de los primeros besos; vuelve la mano a sentir una caricia; vuelve la piel a crepitar una milésima de segundo antes de convertirse en fuerza creadora, en inmensidad azul y fuego sonoro que nos derriba. 

De pronto, un día, conseguimos dar un paso más, avanzar imperceptiblemente más allá de donde creíamos que podiamos llegar y descubrir que no era tan difícil volver a ser los que un día fuimos. 

Y a lo lejos la tormenta estalla de nuevo, pero los ecos del ayer nos recuerdan que cuando pase la lluvia el mañana será hoy. 


domingo, 28 de mayo de 2023

Votacións

 


Para todos supón algo de molestia ter que participar nunha mesa electoral. Madrugar, pasar todo o día revisando documentos de identidade e anotando nomes e números e despois a importancia do reconto dos votos. Persoalmente tamén me resulta inquietante a exposición aos demáis. A un tipo coma min afeito a tan pouca interacción social estar baixo a ollada de centos de veciños é algo que me intimida bastante.

Pero aínda así as eleccións son unha desas cousas que fan que a sociedade traballe en equipo. Miles de persoas colaboran para que as cousas saian da mellor maneira posible. Algúns obrigados por lei, é certo, e sen moitas ganas de facelo, pero outras moitas de maneira totalmente voluntaria e con moita motivación, colaborando como interventores e apoderados, botando unha man para ter preparados os locais de votación e sobre todo participando, indo a votar aínda que non haixa ningún partido que nos convenza ou a única opción que teñamos sexa votar en branco. 

Participar. Mesmo nunha época de tanto desencanto coa clase política e con tanta mediocridade resulta tremendamente inspirador que haixa tantas persoas traballando polo ben común. 


lunes, 22 de mayo de 2023

Torto


 Traen as vidas estas cousas, épocas nas que todo parece torcerse, sacudidas que parecen tumbarnos.