martes, 11 de abril de 2023

El último viento (V)

 


Ángela aún no había tenido su primer enamoramiento cuando había empezado a escuchar aquella voz. Una voz dulce y muy sugerente que había estado presente en los momentos más importantes de su vida. Gracias a aquella voz se había reunido con los miembros de Acimut durante las Segundas Revueltas y había acabado liderando las negociaciones con los Limanos; había conspirado más tarde para lograr una coalición contra el Darwen y finalmente había obtenido el poder necesario para unificar todo el tercer cuadrante. Aquella voz había sido algunas veces una inspiración y otras una auténtica revelación, y durante sus largos años de gobierno, de lucha o de huidas siempre había estado presente de alguna manera.

Y su último mensaje había sido más claro que nunca. Debía encontrar al viejo Arwall Ortega, aquel Biociborg que lo había cambiado todo muchas décadas antes y al que ya nadie recordaba. Ella, que hacía años que estaba retirada de toda acción volvía a tener una misión que cumplir, y esa misión consistía en buscar a otro veterano en viejas batallas que llevaba una eternidad perdido y olvidado del mundo.

Y fue así como volvió a recurrir a sus antiguas amistades, movió algunos contactos y pidió el pago de viejas deudas con favores nuevo. Consiguió que las Buscadoras, a cambio de una importante suma, encontrasen para ella a Arwall. Y finalmente se encontraba a punto de despertar de su letargo intencionado a aquel héroe de otros tiempos, el mismo que había evitado la extinción de toda una raza, y no solo eso, sino que con el tiempo de había convertido en el líder de la revuelta y el defensor de un entendimiento universal entre diferentes formas de vida. Pues Arwall Ortega era reconocido como salvador no solamente por los humanos puros, sino también por los Biociborg, por los androides de última generación y por los desfasados ciborg que se habían librado de la rehabilitación neutra.

Una vez más, fue esa voz interior la que le indicó que no iba a necesitar más los servicios de las Buscadoras, aunque se quedó más tranquila al saber que su nave permanecería en órbita siete días más. Era el protocolo que tenían establecido para los casos en los que sus clientes llegaban a un planeta alejado de las rutas comerciales y de las bases coloniales. Los buscados no siempre querían ser encontrados, y su reputación se basaba también en la protección que ofrecían. No se trataba solamente de encontrar, sino que garantizaban que el buscador seguía vivo, por lo menos unos días después de llegar a sus destino.

Por eso para Ángela supuso un alivio saber que durante unos días tendría las espaldas cubiertas y una opción de huida activada. En el caso de que el asunto se complicase con Arwall siempre podía solicitar un desalojo inmediato, aunque algo le hacía confiar en que todo iba a salir bien. Aquel ser que ahora tenía delante de sus ojos no parecía ser una amenaza. Más bien daba la sensación de ser un ciborg viejo y obsoleto que no representaba ningún peligro sino que parecía necesitado de atención y cuidados urgentes. Se acercó sigilosamente, sin aspavientos y atenta a cualquier reacción por parte de aquel ser Y no pudo evitar dar un salto hacia atrás cuando Arwall Ortega abrió los ojos, se puso en pie y mirando directamente el rostro de la mujer le dio la bienvenida.

- Te he estado esperando, Ángela. Los tiempos de los viejos bardos de las pretéritas edades han llegado. Hoy, las vaguedades y las incertidumbres llegarán a su fin.


domingo, 9 de abril de 2023

Timón



Nada más útil en la vida que tener un buen timón y la habilidad suficiente para mantener en rumbo.

Y la claridad mental para saber cuál es el camino a seguir.

sábado, 8 de abril de 2023

Placidez

 


Aquel hombre roncaba a nuestro lado como si no hubiese un mañana, como si las placas tectónicas volviesen a hacer temblar los cimientos de la isla. Aquel hombre vivía un momento de plenitud, un nirvana estentóreo, un éxtasis místico entre la mundanal tarde en la que los mortales habitábamos y su mundo interior repleto de ecos de otros tiempos. 

Era feliz,sin duda, y la felicidad se hacía patente en cada expiración, en cada inspiración larga, interminable, sublime. Y era una felicidad tan expansiva, tan capaz de llenarlo todo que a su paso solo quedaba el silencio. Callaban los alemanes y los niños; las inglesas y las niñas que se habían apoderado de la piscina. Callaban los pajarillos en las palmeras y los jugadores de pádel interrumpían sus partidos por extrañas vibraciones en los cristales.

Era, simplemente, un hombre que roncaba, pero era tal su entusiasmo y su capacidad pulmonar que diríase descendiente del mismo dios del trueno.




viernes, 7 de abril de 2023

Otros soles.


 

Hay tantos soles como miradas que los contemplan, amaneceres únicos, atardeceres de película que creemos irrepetibles. El mismo sol que nos ilumina mansamente abrasa en este preciso momento los desiertos y es deseado entre las cansinas lluvias de otras latitudes. Sabemos que vemos el mismo sol que está viendo medio mundo, y sin embargo resultan tan distintos los soles dependiendo del lugar e incluso de la compañía, que a veces tenemos la certeza de que los viajes no son otra cosa que un cambio de perspectiva. 



jueves, 6 de abril de 2023

Viajes

 


Nos permiten los viajes vivir otras vidas, sentirnos por unos días parte de otras cotidianidades. Cambiamos las rutinas y el entorno y nos trasladamos a lugares en los aparentemente se vive de otra manera, aunque en el fondo todo es lo mismo. Gente buena ganándose la vida, buscando lo mejor para ellas y para los suyos, pasando los días con tranquilidad y llegando a las noches con la sensación del trabajo bien hecho. Dormir con la certeza de no haber perjudicado a nadie. 

Y sin embargo, cuando viajamos todo nos parece distinto. Esa plaza del pueblo que es igual a otras mil parece tener algo especial; los parques y los jardines tienen otros colores; el aire huele distinto; las horas no pasan de la misma manera; y los acentos son tan peculiares...

Nos imaginamos entonces cómo sería nuestra vida en esos lugares y  a veces pensamos que sería distinta, más plena tal vez, mas feliz. Sin duda es el efecto del viaje y de las vacaciones. Cuando estamos en modo descanso vemos todo con otros ojos e incluso nos parece que  todo el mundo está más feliz, y atribuimos esa aparente alegría al lugar al que viajamos y pensamos que en nuestro lugar de origen no se vive tan bien. 

Y sospecho que esto es exactamente lo mismo que piensa el viajero que visita nuestras ciudades y tiene la sensación de que somos tan felices que vuelven a sus casas convencidos de que es en el otro lugar en el que se vive bien. 

Al final la felicidad siempre parece estar en otro lugar. Tal vez por eso nos gusta viajar...


miércoles, 5 de abril de 2023

Hacia el sol.

 


Siempre es importante saber hacia donde vamos, y en caso de dudas siempre hacia el sol. Algo habrá allá, a lo lejos, que pueda darnos la energía necesaria para seguir nuestro camino. Y aunque dudar es más habitual de lo que pueda parecernos, siempre es bueno saber que cualquier camino es bueno siempre que se recorra con entusiasmo e intensidad.