jueves, 5 de enero de 2023

Reises



Aquí están de novo os tres de sempre, cargados de agasallos e ilusións e recordándonos que así, sen decatarnos, xa case vai unha semana do novo ano. Son os días dos propósitos de sempre, das listas e das boas intencións. Son as noites nas que rematamos os vellos cadernos anotando aquelas cousas que non foron ben, os obxectivos cumpridos e o balance do que foron os últimos meses. 

É tamén o tempo de comezar novos cadernos coas frases de sempre, comprometéndonos a ser constantes, firmes nas nosas decisións e voluntariosos á hora de poñernos en marcha. Despois virán de novo as presas dos días de escola, un ir e vir sen demasiado tempo para outras cousas, e será cada vez maís difícil cumprir coas cifras fixadas de páxinas lidas e de palabras escritas. 

A historia de sempre. 

Pero esta noite sabemos que virán de novo os Reises, que traerán case todo o que lles pedimos e mesmo pode que nos sorprendan con algunha cousa que non sabiamos que necesitabamos. Tocará deitarse cedo, durmir, tal vez soñar...




miércoles, 4 de enero de 2023

Vitorias


 As vitorias axustadas teñen sempre algo explosivo, un arrebato colectivo que nos une e fai que nos sintamos parte de un todo, dun proxecto común, dunha tribo. As vitorias traballadas dan un novos pulos á nosa vontade e axudan a elevar a autoestima, mesmo aínda sen participar nós no partido ou na competición. Cando gaña o noso equipo sentimos qué nós mesmos gañamos, que dalgún modo formamos parte desa vitoria. Saudamos de maneira efusiva ao que temos ao noso carón, marchamos conversando alegremente coa nosa xente sobre os mellores momentos do encontro, sobre o ben que o fixeron e sobre as novas posibilidades que se abren a partir de agora. 

As vitorias, calquera vitoria que aconteza na nosa vida, abre sempre un novo camiño, unha nova oportunidade para continuar na boa senda, para demostrar que se o fixemos unha vez poderemos repetilo máis veces. 

E algo de vitoria hai nestes primeiros días do ano nos que podo celebrar que durante o 2022 tiven que librar batallas inesperadas, e fun quen de vencer, e aínda sabendo que xa nada será o mesmo, descubro que hai en mín cualidades que non coñecía e forzas coas que non contaba. 

Disque non se vive celebrando as vitorias senón superando as derrotas, pero ás veces, cando as vitorias son tan axustadas e tan traballadas, é preciso tomarse un tempo de descanso para ir acomodándonos ás novas posibilidades que se nos irán abrindo a medida que superemos as probas que a vida nos vaia poñendo no camiño.

Mentres tanto, VAMOS OBRA!! 

martes, 3 de enero de 2023

Luces

 




Caminos iluminados, rostros alegres y esperanzados, miradas que por unos días se levantan del pavimento frío y gris de la rutina para dejarse llevar por la alegría de los días de fiesta y por las risas infantiles. Luces que nos hacen pensar en otros tiempos, que nos acarician por dentro y nos dejan ese agradable cosquilleo que dejan las estrellas fugaces al pasar. Una pizca de magia que sabemos irrepetible. Luces que parecen faros, que pueden servir para guiarnos, para que no nos perdamos en el nuevo año que acaba de comenzar. Luces que se convertirán en nuevos caminos, en la fuerza que nos acompañará en los próximos meses y en la claridad que nos guíe durante estos meses de invierno.

lunes, 2 de enero de 2023

Vientos

 



Como un Sísifo náutico

que encalla y desencalla una y otra vez.

Como un navío sin derrota

que traza rumbos ilusorios,

sin saber a donde va, sin saber de donde viene...

Así navego yo,

surcando territorios inexplorados,

abandonado a los azares de los vientos infaustos.

Si hubo alguna vez un puerto refugio ya lo he olvidado,

si hubo un destino trazado en el mapa de mis días

la tinta se ha borrado en la última tempestad,

con la cruel ola que lo arrasó todo

y nos hizo perder pie durante demasiadas jornadas,

rolando como un trozo de madera astillado y desgastado

a merced de funestos vientos.

Y ahora, como Sísifo abocado a repetir siempre lo mismo

emprendo de nuevo la singladura

en este viejo y triste navío sin aparejo,

a la deriva,

con el mástil partido y la vela rasgada

y aguardando, sin embargo

que un viento amable y casual que no aparece en los mapas

nos guíe y nos ampare en esta travesía.




viernes, 12 de agosto de 2022

Reconstrucción (II)

 


Como si de una metáfora de mi vida se tratase, la reforma de esta casa está llevando su tiempo. Hace ya casi dos años que aquí dejamos constancia de que habían comenzado las obras de reconstrucción, y aunque es evidente que ha habido cambios, no parece que el asunto vaya demasiado rápido. 

Las vidas y las decisiones que tomamos tienen estas cosas. Cuando menos te lo esperas aparecen imprevistos que hacen que tengas que cambiar de planes, o tal vez aplazar algunas metas que te habías propuesto. No suelen ser cambios demasiado importantes, las modificaciones suelen referirse a pequeños detalles, cuestiones estéticas o formulaciones erróneas que se subsanan sin mayores complicaciones. 

Pero hay veces en las que descubrimos que algo está mal, que una pared maestra o uno de los pilares amenazan con venirse abajo, o que una parte del muro de carga está afectado de humedades o con fisuras que pueden llegar a extenderse por otros lugares, con el peligro que esto puede suponer para la estabilidad de la vivienda.

Hubo que hacer reformas estructurales, hubo que ir a los cimientos mismos, cambiar algunas cosas y eliminar elementos esenciales para el hombre con el fin de asegurar que a largo plazo seguiremos en pie. Son cosas que pasan, a veces debemos sacrificar lo importante para garantizar lo imprescindible. 

Y aunque no es excusa ni justifica el abandono en el que ha estado este sitio durante los últimos años, es necesario decir que los últimos meses el barco ha estado en dique seco y que después de algunos ajustes y cambios bastante radicales,  volvemos a navegar. Aún no tenemos claro cual será el rumbo que seguiremos ni que otros puertos visitaremos, pero flotamos y eso, en estos días, es más que suficiente. 

Ojalá que de algún modo coincidamos en algunas singladuras por este Mar de Beaufort que con el cambio climático parece hacerse cada vez más navegable...











miércoles, 27 de julio de 2022

49




¿Cómo iba yo a saberlo? ¿Acaso podía tan siquiera imaginarlo?

He pasado la mayor parte de mi vida postergando mis sueños y mis inquietudes, sacrificándome por un futuro mejor, esforzándome para salir del entorno sociocultural que la fortuna me había adjudicado. He dejado algunas cosas buenas para mañana, incluso para pasado mañana, esforzándome sobre todo en lo importante, en garantizar un trabajo digno y una estabilidad laboral que me permitiese más adelante dedicarme a lo que realmente me haría sentirme pleno.

Hace algunos años que tengo más o menos aseguradas mis necesidades básicas, y aún así sigue sin haber tiempo para mis cosas. Es cierto que le dedico tiempo a la familia y a la crianza, a los asuntos realmente importantes, pero entre unas cosas y otras, hacia Belén... ¡la caravana pasa!.

Hoy cumplo 49 años.

Hace un año contaba aquí mismo que me sentía en la mitad de la vida, que sonaba el cohete de media comida (una imagen que muy pocos comprenderían) y que me quedaba aún medio día de fiesta que disfrutar.

Desgraciadamente el último año ha venido a demostrarme que no. El mañana no existe y el futuro no es el lugar adecuado para depositar nuestra felicidad. Todo lo que queramos hacer debemos hacerlo aquí y ahora. Las palabras de amor y de amistad solo existen en el viento de este día, y solamente somos dueños del presente.

Fue por casualidad, al principio de este periplo de pruebas y consultas, que mi hija decidió ponerme una canción de Rozalén que le gustaba mucho. Como iba ella a saber que en ese preciso momento estábamos pasando exactamente por eso, y que cada una de las palabras de aquella canción refleja exactamente lo que siento. Los miedos y la esperanza, las ganas de hacer cosas y la necesidad de marcar un antes y un después, la certeza de que voy a salir.

Como dice la canción, durante los últimos meses he sido arrastrado por una ola gigante que me obligó a poner el contador a cero, y aunque todo ha ido bien y el pronóstico es positivo, que te hablen de tu esperanza de vida después de la operación es algo que te hace pensar.

No escribiré sobre proyectos o reconstrucciones, sobre propósitos para los próximos meses o nuevos comienzos para viejas historias. No volveré a contar lo que ya he contado tantas veces ni me fijaré metas u objetivos. Ahora simplemente toca vivir.