- Hilario, tí oiches algo? Disque os de Facebook lle bloquearon o blog ao Ramón.
- A Ramón, a que Ramón?
- Ostias Hilario -dixo Toño algo molesto- aquel rapaz tan caladiño que paraba pola taberna fai anos.
- No recuerdo Toño. Hace años que paso de todo. Sabes que desde que vi Juego de Tronos estoy intentando escribir una historia de magia y fantasía que rompa con todo lo escrito hasta ahora.
Hilario es así, todos lo conocemos y ya no nos sorprende nada, tanto puede estar implicado en una extraña historia con el agente Weird y la agente Ginger como desaparecer durante años y reaparecer un día cualquiera en la Taberna de Beaufort diciendo que necesita una conexión segura.
Pero lo que nos resulta extraño y despierta nuestros recelos sobre las redes sociales era el bloqueo que desde hace unos días sufre el blog de Ramón por parte de Facebook. No es que nosotros seamos muy de Facebook, ni de Twiter ni caralladas de esas, pero de alguna manera, con el paso de los años, le hemos cogido cariño al muchacho y a su Mar de Beaufort, sobre todo ahora que comenzaba a mostrar cierta constancia.
- Que constancia nin que carallo - dixo o vello da esquina- Aparece por aquí cando lle peta e aínda por riba xa nunca leva tabaco enriba.
- E ademáis ben saberán os de Facebook o que fan - dixo outro que andaba a ler a Kundera na mesa da esquina- que se lle pecharon o chiringuito ese que tiña montado será por algo.
- E o que escribía era pouco e malo -sentenciou aquela rapaza que aparecera pola taberna cando apareceran aquelas extrañas sinais no ceo e quedara unha temporada no barrio.
- Pues yo os voy a decir una cosa -dijo Hilario, haciendo gala una vez más de su siempre sorprendente espíritu de la contradicción- solamente por el hecho de ser bloqueado tan injustamente, ese blog merece nuestro apoyo. A partir de ahora iniciaremos una campaña de apoyo a Mar de Beaufort.
Y aquí estamos.
Desconocemos totalmente los motivos de Facebook para el bloqueo. Tampoco sabemos muy bien de que habla el blog de Ramón, pero como nos sentimos parte interesada y nos gustan las causas perdidas a partir de ahora nos pasaremos más a menudo por este sitio para que al menos quede constancia de nuestra presencia.


