jueves, 2 de octubre de 2014

La llamada del videojuego.

Nunca  he sido un tipo gregario. Ya de niño me sentía incómodo en los grupos y buscaba jugar solamente con uno o dos amigos en lugar de formar parte de una pandilla. Siempre necesité hablar y explicarme para sentirme próximo a alguien, y cuando hay mucha gente me cuesta mucho expresarme. Yo era siempre el raro, el que siempre se quedaba atrás y el que casi nunca hablaba. Tal vez mi escasa autoestima o mi inmenso complejo de inferioridad, no lo se, pero lo cierto es que lo mio no son los grupos y me ponen bastante nervioso las grandes reuniones, comidas, fiestas y demás. Esto va a ser un problema muy grande cuando tenga que ir a recoger los premios literarios. Tendré que contratar a un coaching para que me ayude, pero esto da para otra entrada.
Ahora lo que quiero contar es que desde hace unos meses siento una extraña necesidad de hacer algo en grupo, de participar en un proyecto con otras personas y sentirme parte de algo. Son cosas de la edad, y que más da... A los de mi generación nos adiestraron metiéndonos en aulas con otros treinta niños y niñas, pero la mayoría de las tareas eran individuales: los trabajos, los exámenes, las lecturas. En la escuela de la EGB pocas cosas se hacían en grupo. Y en la universidad o en la vida laboral las cosas no son muy diferentes. Cada uno va a lo suyo, hace su trabajo y eso de la cooperación y del trabajo en equipo nos cuesta un poco.
O por lo menos a mí me pasa.
Y sin embargo tengo ganas de agruparme y de participar. Por eso a principios de año decidí afiliarme a un partido político cualquiera, recuperar mi actividad en las ONG´s y buscar otros entretenimientos que deban desarrollarse en grupo para poder saciar esta llamada de la manada que me invade últimamente. Pero la política es algo que ahora está muy de moda y el tiempo del que dispongo en los últimos años no me permite participar en las ONG´s de una manera estable y seria por lo que la única alternativa que me queda es la búsqueda de nuevas aficiones.
Por algunas entradas de este blog sabréis que soy un tipo de escasas inquietudes y una voluntad limitada para desarrollarlas. Las astronomía hace años que no la practico y ya no recuerdo la última vez que hice uso de mi talento innato para la astrología, quiromancia y otras facultades que ahora no vienen al caso. Últimamente a lo único que me dedico intensamente es a la crianza, que también es un trabajo en equipo (e vaia equipo fago coa miña namorada!!) pero no es exactamente un pasatiempo.
Lo que quiero explicar es que a partir de ahora voy a dedicarme a la industria de los videojuegos. Mi objetivo es crear un juego de ordenador, y eso me va a obligar a aprender muchas cosas nuevas y sobre todo a relacionarme con otras personas. Tendré que aprender a programar, diseño 3D, inglés... pero sobre todo tendré que aprender a trabajar en equipo. Actualmente todo lo relacionado con los videojuegos se hace en equipo, ya sea una gran empresa o lo que se llama creadores independientes. Esto es a lo que me quiero dedicar, a formar parte de un grupo de creadores independientes.
Todo esto viene al caso porque desde hace unos meses estoy limpiando los armarios de mi memoria vital y hay cosas que decidí eliminar directamente, pero sin embargo hay otras que quiero reutilizar. Por una parte quiero eliminar mi tendencia al ostracismo y por otra quiero reutilizar mi experiencia con los juegos de ordenador de los años 80. Y que mejor solución que hacerme desarrollador independiente de videojuegos.


Es una idea totalmente descabellada y ridícula, ya lo se, pero ya tengo los años suficientes para dedicar mi tiempo a lo que me plazca y no a lo razonable o útil. Demasiado tiempo perdí estudiando tonterías que no servían para nada. Voy a darme el gusto de hacer lo que me apetece.

Y si sabes programar, diseñar en 3D, inglés, o tienes algún tipo de experiencia en esto de los juegos, o simplemente tienes ganas no lo dudes, esta es tu oportunidad. Yo saber no se nada de lo anterior, pero lo importante de los grupos no es el conocimiento o las capacidades individuales, sino lo que pueden hacer en equipo. Una buena manera de empezar sería ir al MGW 2014, pero otra de las cosas que debo eliminar es el miedo infantil a las ciudades, pero eso será en otra anotación en este cuaderno de bitácora que va sin rumbo por los cada vez menos heladas aguas del Mar de Beaufort. 


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