jueves, 11 de noviembre de 2010

Ya está aquí el invierno!!

Si, ya se que oficialmente el invierno comienza el 21 de diciembre, pero en los últimos años es la caída de parte de la barandilla (en koruño balaustrada) del paseo marítimo de A Coruña la que marca el inicio de la temporada de temporales (que ahora se llama ciclogénesis explosiva). Pensaréis que maldita la gracia que tiene que la madre naturaleza destruya parte del mobiliario urbano, pero la verdad es que ya no es novedad ni es noticia, por mucho que las portadas de la prensa local pongan la misma foto cada año.
Os contaré la verdad. En otro tiempo un tipo muy ocurrente decidió que la mejor forma de promocionar la ciudad sería garantizar que anualmente la ciudad saliese en las noticias. Para conseguirlo nada mejor que construir un paseo marítimo que en las mareas vivas de otoño y de primavera fuese arrasado por la fuerza del mar. Ya sabéis como funciona esto del marketing, unas cuantas fotos y algún que otro titular que comience con "grandes destrozos" o "devastadores efectos".
Y no hay que olvidar el negocio que se genera con la reparación anual del paseo marítimo de la ciudad. Si quisiera ser malo diría que la misma empresa lleva veinte años pasando la misma factura al Concello da Coruña por la reparación de los mismos cien metros de barandilla-balaustrada que anualmente son reparados.
Pero como no soy malo diré que cada año las ciclogénesis explosivas son más agresivas. Supongo que les ocurre los mismo que al virus de la gripe, que nunca se sabe cómo va a venir.

2 comentarios:

  1. Y yo me pregunto:
    ¿quién es el encargado de poner nombre a las ciclogénesis explosivas?... Klaus, Becky...
    Tiene que ser otro tipo muy ocurrente, mira que no hay nombres y nombres. Mejor dicho, ¿es necesario ponerle nombre?

    ResponderEliminar
  2. Gracias por tu comentario.
    Pues si, la verdad es que suelen ser nombres extranjeros, pero no siempre. Los que ya peinamos canas recordamos que una vez hubo un Hortensia, y aquella fue la madre de todos los temporales!!
    De todos modos los nombres los ponen los americanos y no sería de extrañar que algún día la ciclogénesis explosiva Miki Mousse destrozase el puerto deportivo de Camariñas o que los restos del ciclón Yogui derrumbase todos los árboles del parque natural del Eume.
    Un saludo.

    ResponderEliminar