Estábamos escuchando por la radio las declaraciones de Rouco Varela sobre la necesidad de recobrar la ilusión por la familia y el matrimonio cuando va mi compañera y exclama "Pues que lo subvencionen!"
Y no estaría mal.
Imaginemos que a cada pareja que decida casarse como dios manda le dan una especie de cheque-matrimonio, y si decides bautizar a tu hijo un cheque-bautizo. La verdad es que en estos tiempos de recortes en gastos sociales no estaría mal que los muchachos de la iglesia decidiesen invertir parte de su patrimonio en potenciar aquellas costumbres o ideas que tanto defienden. En lugar de tanto exigir podrían poner algo de su parte. Además del vino y la hostia, unos euros para los recién casados y con el agua bendita una ayudita para el carrito del bebé.
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