Cuando el Director Adjunto le dijo que la destinaban en misión especial a Europa pensó que por fin podría visitar París, pasear al atardecer por las orillas del Sena y visitar los museos y los cementarios en los que descansaban poetas y artistas. Nunca pudo explicarlo, pero para ella pensar en Europa era pensar en París.
Cuando le advirtieron que en realidad se iba a España recordó las historias que le contaba su madre sobre su abuelo, que había llegado a Nueva York en el año 54 en un barco que había zarpado un mes antes de una pequeña ciudad llamada Vigo. Incluso le parecía recordar que todavía tenía algunos parientes en un lugar llamado Vilanova do Frondoso. Sin duda, su dominio del español había sido decisivo para elegirla para esta misión.
Sus compañeros del Departamento de Investigaciones Extraoficiales le habían recomendado que se lo tomase como unas pequeñas vacaciones por sus siete años de servicio ininterrumpido al lado del viejo George. Muchos pensaban que era una especie de venganza del Director Adjunto. Ella había ganado el puesto al que también aspiraba su sobrino. Destinar a una novata de veinticuatro años con un cascarrabias como George no parecía lo más adecuado, pero ella supo adaptarse muy bien a las manías del más veterano de los agentes del FBI en el cuartel general de Nueva York, y a los pocos meses se había ganado el respeto de todos sus compañeros, incluido George, que comenzó a sentir por ella un afecto similar al que sentía por sus nietas.
Por eso, cuando le anunció que se iba de misión especial a España con el agente Weird, el viejo George la miró sorprendido y le preguntó si sabía lo que iban a investigar exactamente. Ella le explicó que se trataba de un caso de epidémia vírica en un pequeño pueblo donde todos sus habitantes desarrollaron una extraña protuberancia acuosa en el abdomen. El gobierno negaba todo conocimiento, pero había recomendado que se investigaran los orígenes del virus y sus posibles aplicaciones para la investigación médica.
-Be careful, be careful...- le pidió George- el gobierno no suele invertir sus recursos en investigaciones médicas a no ser que existan otras aplicaciones para sus descubrimientos. Además, el agente Weird no es un cualquiera. Hace doce años consiguió destapar una serie de experimentos con humanos que se habían desarrollado durante la guerra fría. No conozco los detalles exactos, pero se que se enfrentó a personas muy poderosas y que incluso puso en riesgo su vida. Ten cuidado con él y sobre todo ten en cuenta que es posible que no investiguéis lo mismo.
En todo esto iba pensando mientras el avión atravesaba el Atlántico. Su compañero dormía a su lado y lo primero que había pensado al verlo es que era un tipo de lo más corriente. Un hombre que a los cuarenta años se mantenía en forma, de pocas palabras y que comenzaba a manifestar una calvicie incipiente.
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