jueves, 11 de mayo de 2023

El libro negro de las Horas. Eva Gª Sáenz de Urturi.

 


Entretenida.

Salvo que seas un crítico literario, o te creas que lo eres, lo que la mayoría buscamos al leer un libro es que nos entretenga, y esta novela lo consigue. La trama por veces consigue mantener nuestra atención, y la narración en dos planos temporales es convincente y se ajusta bastante bien el ritmo de la novela.

Incluso hay cierta gracia en la creación de los personajes, a pesar de la socorrida dupla de investigadores que últimamente están de moda en las novelas negras, sobre todo las que buscan sobre todas las cosas convertirse en películas o servir de argumento para alguna serie.

Pero no pasa de ser la historia de una venganza desmesurada ambientada en el misterioso mundo del coleccionismos de libros antiguos y únicos, por lo que a pesar de lo exótico que pueda parecernos el contexto en el que se sitúan las investigaciones, se trata de un relato mil veces contado y leído. Pero la historia está bien cerrada, y cerramos el libro pensando que no hemos perdido el tiempo y que incluso hemos podido aprender algo del mundo de los incunables y de las primeras ediciones.

El estilo es bastante neutro, pero la riqueza lingüística y el lenguaje cuidado que emplea la autora hace que su lectura sea muy agradable. Sin duda, se trata de alguien que busca escribir literatura con voz propia, y seguramente leyendo alguna otra de sus novelas descubramos que lo ha conseguido. Pero el tiempo es limitado y son tantas las novelas que me quedan por leer...

Decir, por último, que es la primera vez que leo un libro en formato electrónico. No es que me entusiasme estar leyendo en una pantalla, pero es bastante cómodo, sobre todo porque cualquier momento es aprovechable para leer un par de páginas y no tienes que estar pendiente de llevarte el libro mientras esperas en la puerta de la piscina.

Sin duda volveré a leer novelas en la pantalla, pero lo que no tengo tan claro es que vaya a ser otra novela de esta autora, pero como decía el poeta, el arte es largo y además no importa.  


domingo, 7 de mayo de 2023

Olvidar lo que escribo



Al igual que ocurría hace trece años, sigo teniendo la sensación de estar solo ante un monitor. Sé que hay dos o tres personas que leéis lo que escribo, y lo agradezco inmensamente, pero muchas veces siento que estoy escribiendo un diario personal en lugar de un blog que pretende ser de creación literaria.

En realidad todo es creación. Escribir, incluso un diario personal, encierra siempre un poco de ficción. Y os lo dice un tipo que lleva desde el año 88 escribiendo un Diario, además cuadernos de reflexiones varias, anotaciones de lecturas, apuntes de viajes... Cada vez que escribimos, que pretendemos describir un lugar o una vivencia estamos interpretando nuestra experiencia. Es imposible abstraerse de nuestros estados de ánimo y de nuestra forma de ver la vida. Y muchas veces, sin darnos cuenta, hacemos un trabajo de creación incluso cuando lo único que pretendemos es contar las cosas que nos pasan. 

Y como los límites son tan difusos, no tiene nada de extraño que este blog se haya teñido de aspectos autobiográficos y que de vez en cuando me repita con mis obsesiones y mis miedos, como viejos rencores que de vez en cuando vuelven a aparecer. 

Releo a veces las páginas de mis cuadernos y si algo se repite es el incumplimiento continuo e irremediable de los propósitos que de manera cíclica me voy autoimponiendo. Olvido lo que escribo con tal facilidad que descubro asombrado que las frases con las que anoto los planes para los próximos meses se repiten de manera casi literal, e intuyo que del mismo modo que pasa en los cuadernos manuscritos, también en este blog comenzarán a repetirse las entradas, sobre todo en los últimos meses en los que estoy manteniendo una constancia impropia de mi. 

Quien sabe, tal vez esta constancia sea algo positivo, un indicio claro de que algo está cambiando. Olvido lo que escribo, es cierto, pero estoy casi seguro de que entre olvido y olvido algo quedará que no hable solamente de mi mismo. Algo bonito y original que algún día valdrá la pena rescatar del propio olvido en el que ahora habito. 



miércoles, 3 de mayo de 2023

Soledades V




Buscar la belleza en los días azules

y en las nubes añil de las tardes de tormenta.

Buscar la luz en las estanterías polvorientas

de aquella vieja tienda que ya no existe.

Buscar la senda que una vez recorriste,

las risas, los gestos, los ecos de conversaciones

-promesas de amistades, amores ya olvidados-

y descubrir que algunas canciones suenan siempre diferente

aunque siempre se repitan.

Y volver un día a la serenidad de las noches de lluvia

sin que nada nos importe ya,

sin aguardar que una mano amiga nos reconforte

ni esperar una carta en el buzón.

Volver, sin pretenderlo, a buscar nuestra esencia

en ese extraño instante infinito que habita en todo lo que un día quisimos

y que irremediablemente perdimos.


martes, 2 de mayo de 2023

Las rosas

  




 

Nadie comprendió muy bien a Manuel Cancelo cuando decidió emprezar a cultivar aquel huerto en la pequeña parcela que le había quedado en herencia. Sorprendía que teniendo como tenía fincas mucho mejores en otras partes del pueblo, acabase preparando aquel terreno, que no era más que una esquina irregular al lado del viejo lavadero, para cultivar allí unos hermosos rosales de todos los colores imaginables. Pero como Don Manuel era una persona muy respetada en el pueblo y nunca había dado que hablar, todos pasaron por alto esta extravagancia e incluso miraron con buenos ojos que a sus casi ochenta años tuviese la voluntad y las fuerzas para salir de su casa y dirigirse, siempre con una sonrisa en la cara, a la pequeña huerta que poco a poco fue adecentando justo al otro lado del pueblo.

A las pocas semanas ya era habitual verlo a media mañana, azada en mano, arrancando las malas hierbas y emparrando, podando o regando aquellos rosales que poco a poco habían ido creciendo y teniendo un aspecto envidiable. Y no era extraño verlo hablando con algún vecino que iba o venía del autobús de las doce menos cuarto; o con el cura que salía de la rectoral a dar su paseo diario; o con algún grupo de estudiantes del instituto que juraban y perjuraban que había faltado la profe de lengua y les habían dejado salir del centro a dar un paseo.

Manuel Cancelo tenía siempre un gesto amable y par de frases para todo aquel que se paraba delante de su pequeño huerto. Y aunque eran muchas las veces que le habían preguntado por esa nueva aficción que le había dado por cultivar rosas después de tantos años, él siempre se limitaba a sonreir y regalar una flor a todo el que se paraba a habalar con él.

-Nunca es tarde para cultivar cosas bellas, decía con la mirada aparentemente perdida.

Nadie en el pueblo se había dado cuenta de que el pequeño huerto de rosas estaba justamente al lado de la casa de la señora Carmen, y que la afición de Manuel Cancelo por el cultivo de rosas comenzó justo al día siguiente de que esta quedase viuda. Y tampoco nadie veía como cada día, nada más levantarse, la señora Carmen se asomaba a la ventana para dar los buenos días a un Manuel Cancelo que ya la esperaba en su pequeño huerto de rosas, como la había esperado durante los últimos sesenta años, justo desde aquel día en el que Don Fausto, el padre de la muchacha, decidió casarla con otro, para gran disgusto de Carmen y de Manuel.



lunes, 1 de mayo de 2023

Abril 2023 (Recapitulación IV)

 


Otro mes que se acaba, y aunque casi lo consigo, no pudimos completar el reto autoimpuesto de una entrada cada día. De todos modos tampoco ha salido mal de todo. Los días no han dado para más y tampoco había mucho que contar, la verdad. 

Ahora vendrán las prisas, esa sensación de curso que va acabando, exámenes y entrega de trabajos. Mi ritmo vital sigue marcado por el curso escolar, aunque ahora no sea yo el que está estudiando (tal vez para el próximo curso retome mis eternos estudios en la UNED). Quedan seis o siete semanas de clases, después el verano, problemas de conciliación, algún viaje, playas, rutas y verbenas... Si, mi mente ya está un poco en el verano, y tal vez por eso aparece una extraña necesidad de cerrar asuntos pendientes, de imponerme un nuevo ritmo de lecturas y escrituras, de cuidar mi alimentación, de salir a caminar y volver a la senda del yoga y el Tai Chi. 

Nada nuevo, en realidad. Las mismas reflexiones estacionales que se repiten un año tras otro. 

Aunque al ser lunes y día uno, esta sensación de estar comenzando algo se multiplica y hace más intensa esta sensación de estar al comienzo de algo nuevo, de una nueva etapa...

Hablaremos a finales de mes....


 



miércoles, 26 de abril de 2023

Maldita ciclotimia

 









Caminar por la vida a saltitos, unas veces tomando impulso y otras veces simplemente intentando mantener el equilibrio. Conocerse lo suficiente ya como para saber anticiparse y saber que tan irreales son los pensamientos que surgen cuando estamos volando como los que aparecen, recurrentes y pesados, cuando estamos arrastrándonos. 

Y sin embargo comprobar con cierto grado de preocupación que cada vez las épocas de desesperación duran más, y son más profundas y que cuando logramos subir a respirar sentimos que ya no es suficiente una bocanada de aire fresco. Tal vez no somos más que dispositivos que ya no consiguen cargar su batería completamente y andamos por el mundo en precario, con la certeza de que cualquier día sufriremos un bloqueo, nos buguearemos como una aplicación mal diseñada.




martes, 25 de abril de 2023

Lecturas innecesarias (II)

 


Lo peor de todo es que me costó 20'90 euros. Y me da mucha rabia no haber comprado (todavía) ninguna novela de Annie Ernaux y haberme gastado los dineros en este libro que apesta a ideología rancia y por veces nauseabunda. 

Habla el autor la necesidad de que la juventud se comporte como salmones y luche contra la corriente imperante, contra el poder de las pantallas y la banalidad que muchas veces nos venden las redes sociales. Sostiene que los grandes poderes económicos ejercen una gran influencia sobre nuestras vidas e intentan, sobre todo, hacer negocio creando nuevas necesidades y nuevas modas. Y lo hacen muchas veces a costa de la salud de la ciudadanía, vendiendo productos basura, ocio basura y cultura basura. 

En realidad en estos aspectos tiene mucha razón, y somos muchos los que opinamos que no todo puede entrar en la dinámica del mercado. Pero es autor emplea estos argumentos para llegar siempre a la misma conclusión: es el sexo el culpable de todos los males y la solución la castidad y el sexo únicamente en el matrimonio. 

Capítulos tras capítulo intenta demostrar que todos los males actuales son por una exposición temprana a la pornografía a través de los teléfonos móviles. Obviamente, este es un tema muy serio y los recientes casos de violaciones grupales demuestran que es necesario hacer algo, pero la solución que nos ofrece el autor es siempre la misma. Acceso a los teléfonos móviles con la mayoría de edad y sexo únicamente dentro del matrimonio y con la misma pareja para toda la vida. 

Utiliza estadísticas y un par de libros que avalan sus teorías. Las tasas de suicidios y de drogodependencias son siempre mayores en las personas que se inician antes en la vida sexual y que tienen varias parejas. Llega incluso a relacionar los cánceres, los divorcios, el maltrato, las depresiones, las pérdidas de trabajo, las muertes prematuras y un sinfín de desgracias más con tener relaciones sexuales antes del matrimonio. 

Pues en el fondo todo gira en torno al matrimonio. Es a lo que deben aspirar los mozos y mozas actuales. Chicas, está bien eso de estudiar y trabajar, es innegable que supone un gran avance, dice, pero tened en cuenta que la mejor edad para tener hijos es antes de los 24 años. Está demostrado, según él, que el vínculo que vais a establecer con vuestro bebé no es igual si el parto es más tarde, y no digamos si ya llegáis a los 30!! Pero no solo eso, según las estadísticas, una mujer tiene más riesgos de padecer cáncer y otras enfermedades si retrasa su primer embarazo. Por no hablar de lo que perjudicareis al niño o niña siendo madres y trabajando pues es bien sabido que la crianza ha de ser a tiempo completo. 

Propone, en definitiva, que es necesario volver al modelo de familia de toda la vida, es que nos ha impulsado como sociedades libres y humanas y a unir de nuevo amor y sexo, como siempre ha sido. Olvida el autor que en muchas sociedades los matrimonios era más bien un contrato y que el sexo no siempre ha estado unido al amor. 

Lo más triste es que compré este libro porque leí el prólogo de Marian Rojas Estapé y me gustan mucho las charlas que imparte y el mensaje que intenta transmitir. Sin embargo, en este libro se emplean críticas y reflexiones muy acertadas sobre la sociedad actual para proponer un modelo de sociedad en el que la máxima realización del ser humano es mantenerse virgen hasta encontrar a esa persona especial con la que nos casaremos y viviremos una larga vida en matrimonio. 

En fin.