Hoy es un día triste para mi. A pesar de mis esfuerzos, de las noches robándole horas al sueño y de los días perdidos para conseguir esa frase decisiva que defina su carácter van y me dicen que se quieren ir, que no es nada personal pero que necesitan vivir su vida. Dicen que después de un año y medio quieren ver mundo, conocer a otros blogueros y encontrar su sitio en el universo de la ficción. El hogar se les ha hecho pequeño, las visitas son demasiado escasas como para satisfacer su curiosidad y mi lentitud para tejer historias hace que el tiempo les resulte pesado y monótono.
Yo les digo que cambiaré, que me esforzaré por comprenderlos mejor. Buscaré nuevas emociones y nuevos escenarios. En un arranque de sentimentalismo impropio de un ex-legionario como yo me pongo a llorar y les digo que los quiero. Ellos se muestran fríos y distantes y me dicen que no me servirá de nada, que están decididos a abandonar Mar de Beaufort, y que si trato de impedírselo alegarán carencia de talento y falta de imaginación para demandarme ante el T.C.F. (Tribunal de los Creadores Fallidos) para sacarme una fuerte indemnización por daños a su imagen y a su evolución como entes literarios universalmente conocidos.
Me siento impotente, y puede que tengan razón. Hilario, por ejemplo, me dice que quiere parecerse un poco más a Michel Strogoff y M.V. Compostizo, tan delicada y sensible a veces, me dijo que estaba hasta las narices de la Albufeira y del viño verde. Y los agentes Ginger y Weird quieren saber que hay más allá pues llevan ya un mes saliendo del aeropuerto.
Y por si esto fuera poco el otro día Toño me dijo que estaba cansado se ser real y que quería que lo convirtiese en un personaje, que eso de poner cervezas y dar conversación estaba muy bien, pero que lo que realmente le gustaría es vivir en la incertidumbre de no saber lo que le aguardaba en la próxima entrada, y que además le gustaría tener etiqueta própia en los Rumbos del Mar de Beaufort.
En resumen, que los personajes que merodean por Mar de Beaufort han ido cobrando fuerza y amenazan con trasladarse a otros blogs más populares. Ayúdame a impedirlo! Di NO a la fuga de personajes de Mar de Beaufort. Comenta esta entrada pidiéndoles que se queden, enlaza esta entrada en tu facebook o entra en la página de Mar de Beaufort para mostrar tu más enérgica oposición a que unos personajillos de pacotilla se rebelen contra la mano que los ha creado.
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