Bueno vale el segundo día tampoco ha sido demasiado productivo, pero tiene su gracia saber el día exacto en el que acabaré.
Como dicen por aquí, Son bo para ir chamar pola morte!!
Bueno vale el segundo día tampoco ha sido demasiado productivo, pero tiene su gracia saber el día exacto en el que acabaré.
Como dicen por aquí, Son bo para ir chamar pola morte!!
Reconozcámoslo, empezar es complicado, los primeros pasos siempre cuestan un poco más y a veces necesitamos más fuerza de voluntad para calzarnos las zapatillas y salir a correr que para completar los siguientes 10 kilómetros. Los últimos 10 ya son otra cosa, claro, aunque yo me conformaría con conseguir llegar a cinco sin andar dando pena (o grima) por las aceras. Pero esa es historia para otra entrada, no desaprovechemos ocurrencias.
Como véis, el primer día no ha sido muy productivo. Podría anotar unas mil quinientas o dos mil palabras escritas a las seis de la mañana para otras facetas de mi vida, pero no emplearé ese recurso a no ser que sea estrictamente necesario. Anotaré únicamente las palabras escritas para este proyecto, ya sean borradores, esbozos de personajes o pedazos de narración de esos que van saliendo de repente y que cuando te das cuenta tienes un capítulo armado o tal vez un inesperado protagonista llamando a la puerta del portátil.
No va a ser fácil. Lo sabía hace tres o cuatro días, cuando anuncié este nuevo proyecto, y tengo la certeza ahora mismo, cuando en lugar de sentarme a escribir las 1.667 palabras diarias me parece un buen plan compartir el contador a cero, la página en blanco que a veces tanto cuesta completar.